Ricardo Rezza es sinónimo de ascenso en la Argentina. De seriedad a la hora de trabajar. De DT ganador, capaz de motivar y revelarse ante la adversidad. El entrenador plantense dejó su huella bien marcada en Gimnasia y Tiro, pero sobre todo, en Salta. El fue el artífice de aquellos inolvidables ascensos a Primera División del club de la Vicente López, que disfrutó no sólo el pueblo albo, sino toda una provincia. Fue capaz de encolumnar detrás de su equipo a aquellos que miraban con antipatía a los "cholos", porque Rezza manejaba un mensaje y un código sencillo que llegaba a cada uno de los salteños.

El plantense dejó un vacío que, por ahora, fue imposible llenar durante todos estos años de sinsabores, De luchar para no llegar a ningún lado. El nunca se olvidó de "su" Gimnasia y Tiro. De Salta. De los salteños que alguna vez colgaron pasacalles con una frase que dejaba en claro la admiración hacia él: "Rezza Gobernador".

Rezza dejó una puerta abierta para su posible vuelta al club albo, esto seguramente hará soñar a aquellos hinchas millonarios que añoran aquellos tiempos donde en el Gigante del Norte no entraba un "alfiler". Donde jugar con Gimnasia y Tiro era un calvario para "cualquiera" que quería hacerse el "guapo" en su estadio. Se iban goleados, humillados, y sabiendo que la Vicente López era una "fortaleza" inexpugnable. Supo manejar vestuarios complicados, "calientes", con líderes en serio, con jugadores cuyos "egos" eran tan grandes como el cerro San Bernardo. Pero él con su sabiduría, con su humildad, les marcaba cuál era el camino a seguir. Rezza supo mejor que nadie explotar a jugadores con hambre de gloria, supo tocarles esa fibra íntima para inculcarles que "todo era posible". Ricardo Rezza dejó un vacío difícil de llenar ... por eso sus logros, a la distancia, se engrandecen mucho más.

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