Jonah Lomu tenía una figura intimidante que generaba mucho más temor en los rivales cuando corría buscando el ingoal. Muchos intentaron frenarlo, pero terminaron en el piso como si fueran hojas de papel. Pero toda estrella tiene su final y la del gigante neozelandés fue este martes. Falleció en su hogar de Auckland.
El poderoso wing murió a los 40 años. La noticia la confirmó John Mayhew, exmédico de los All Blacks, y que se convirtió en portavoz de la familia cuando comenzaron los problemas de salud. "Jonah Lomu murió esta mañana. Fue algo totalmente inesperado, Jonah y su familia habían regresado de Reino Unido la noche pasada", declaró Mayhew, antes de estallar en lágrimas.
El pueblo de los All Blacks se conmovió por el fallecimiento del gigante Lomu (1,94 metros) y también el mundo entero.
De a poco las redes sociales se fueron llenando de mensajes recordando al jugador y todos coincidieron en destacar su destreza física y su potencia a la hora de atacar a los rivales.
Lomu nació el 12 de mayo de 1975 en Auckland. En 1994 se puso por primera vez la camiseta negra que distingue a Nueva Zelanda; hasta 2002 participó en 63 partidos, destacándose en los mundiales de 1995 y 1999, los únicos que disputó.
Durante 1996 y 1998 su carrera estuvo interrumpida debido a problemas de salud, que se agravaron en 2003 y lo tuvieron retirado del rugby hasta 2006, volvió a jugar por un año en Marseille Vitrolles, equipo de la tercera división francesa, retirándose en 2010.
A fines de 1996 le diagnosticó un síndrome nefrótico y un serio desorden en el riñón. En mayo de 2003 la Unión de Rugby de Nueva Zelanda (NZRFU) anunció que Lomu recibía diálisis tres veces por semana debido al deterioro de las funciones del riñón. Los efectos secundarios del tratamiento produjeron un fuerte daño en sus pies y piernas. Los doctores le comunicaron que era necesario un trasplante de riñón pronto o "tendría que vivir en una silla de ruedas".
A finales de marzo de 2004, un periódico de Hong Kong anunció que Lomu había encontrado un donante de riñón para realizar el trasplante, pero el médico que supervisaba su tratamiento negó el informe positivo.
No obstante, a finales de julio de 2004 se comunicó que Lomu había recibido un trasplante de riñón el 28 de julio en Auckland, Nueva Zelanda. El donante fue un locutor de radio de Wellington, Grant Kereama. Tras haber tomado parte en la ceremonia de apertura del Mundial de 2011 fue ingresado durante 16 días en el Auckland Health Board por un problema renal, aunque poco después fue dado de alta.
Fue incluido en el Salón de la Fama del rugby el 9 de octubre de 2007. Jugó para varios equipos provinciales, en el Campeonato Nacional Provincial (NPC) y competiciones de Súper 14, como los Auckland Blues, los Waikato Chiefs, los Wellington Lions, los Wellington Hurricanes y, por último y después de sus problemas de salud, en los North Harbour. También jugó en el Cardiff Blues.
Curiosamente nunca ganó un Mundial, pero fue un jugador que no necesitaba de eso.
A Lomu todos lo admiraron, nadie dejó de respetarlo por lo que hacía dentro de la cancha y fuera de ella también.
Su imagen será imborrable y ese es su legado para todos.

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