Tras la derrota sufrida frente a Sadam Ali el pasado 8 de noviembre en Atlantic City, se esperaba que el Potro Abregú saliera a dar las razones de la segunda caída en su carrera boxística. No habló en la semana posterior a la caída y sí al momento de regresar a Salta, donde el análisis de lo que se puede venir en el futuro del púgil se mezcla con las muestras de afecto que recibió de amigos y familiares. Antes de brindar la conferencia de prensa de ayer a la tarde en el Hotel Salta, el boxeador pasó por la redacción de El Tribuno para analizar la caída y expresar cuáles son sus planes para los próximos meses.
La pregunta recurrente de los fanáticos tras ver caer a Abregú en Estados Unidos fue ¿qué le pasó al Potro? Acostumbrados a ver otra imagen de él en el ring. El púgil dio sus razones, no puso excusas ya que reconoció que la faltaron varios elementos necesarios para aspirar a una victoria. Además, anunció que analiza ascender a la categoría súper welter.
"Nos sorprendió mucho la derrota, pero he sufrido mucho para dar el peso. Hace bastante que vengo laburando por esto; contra Antonin Decarie tuve que pasar dos veces por la balanza, aquí en Salta contra Prada me faltaron 200 gramos para llegar al peso. En Estados Unidos no queríamos que pase lo mismo y por eso decidimos hacer el trabajo de la dieta mucho antes de la pelea contra Ali. Eso nos perjudicó, porque no logré recuperarme; cuando haces mucho tiempo dieta bajás más lento para llegar al peso, pero también es más lenta la recuperación. Este fue uno de los detonantes de la derrota", señaló Abregú a El Tribuno.
El Potro fue sincero y reconoció que le faltaron varios elementos que inciden directamente en un triunfo. "Estuve sin reflejos, lento, débil, flojo, sin velocidad, tenía todos los problemas juntos esa noche, no tenía nada a mi favor. Me caía solo, estaba apagado y sin reflejos ni siquiera para esquivar un golpe. Si es por entrenamiento, yo estaba bien. Al tema de la dieta hay que sumarle la inactividad desde la primera operación en la mano; en los últimos dos años hice una pelea por año. En abril combatí contra Prada, que es un tipo duro, pero que no está a la altura de Sadam Ali, que está rankeado entre los diez mejores del mundo. Se trata de otro ritmo de pelea, otra exigencia. La verdad me jugó una mala pasada la inactividad y eso me perjudicó mucho", analizó el tucumano.
Abregú podría volver a pelear entre marzo y abril del año que viene. El lugar dependerá de la televisación. Salta es una opción, pero también se evaluarán otros puntos del país.
Por lo pronto, Abregú retomará los entrenamientos hoy esperando que no se dilate su regreso al ring.
El punto de inflexión en su carrera fue la derrota sufrida ante Timothy Bradley el 17 de agosto de 2010. Fue la primera en su carrera, y en ella sufrió una lesión en su mano derecha que lo alejó del cuadrilátero por más de un año; luego llegaron las victorias sobre Walter Díaz, Javier Mamaní, Pedro Verdú y Marco Antonio Avendaño, todas en un lapso de tan solo 13 meses.
Esa ronda de peleas consecutivas le sirvió para vencer en octubre de 2012 a Thomas Dulorme, uno de los triunfos más importantes de su carrera. En abril de 2013 se dio la victoria sobre Decarie en el estadio de Vélez y nuevamente reaparecieron los problemas con la lesión en la mano. Entonces, el Potro fue operado.
Carlos Abregú volvió a pelear recién en abril de este año, contra Prada. Solo dos peleas en dos años. Pocas para enfrentar a Ali o a cualquier otro boxeador.

"Ali le ganó bien y que no hay excusas"
Abregú reconoció que el norteamericano fue un gran rival y comentó: “Si mi suerte era perder, gracias a Dios que me tocó perder con Sadam Ali. Es un buen boxeador, rápido, movedizo, tiene buena técnica, tira buenos golpes. Esa noche, yo era un tiro al blanco, cualquier golpe que tirase me pegaba, no estaba bien de reflejos. Acá no hay excusas, Sadam Ali me ganó muy bien. Si la gente compara cómo estaba contra Thomas Dulorme y el combate contra Ali, se dará cuenta de que era un tipo completamente distinto”, destacó el boxeador.
Los constantes problemas con el pesaje hacen que el Potro y su equipo analicen combatir en adelante en la categoría súper welter. “Si no encontramos solución al tema del pesaje, tendremos que pasar a la categoría súper welter, que creo es lo más seguro. Soy un welter grande, me está costando mucho dar el peso y me va a seguir costando. Creo que se está avecinando la hora de cambiar de categoría. En este momento, tengo una falta de confianza de volver a pelear en welter, pero hay que sentarse y ver qué tipo de trabajos debemos hacer. Queremos seguir en welter porque están los boxeadores más picantes, y allí está el negocio. El boxeo no es solo golpearse, sino también un trabajo”, señaló en relación a la posibilidad de competir en la categoría súper welter (66,679 kg a 69,853 kg).
“Lo importante de todo esto es que la derrota no me bajonea, me da mucha bronca porque otra vez me tocó bajar escalones estando cerca de pelear por el título del mundo. Tengo muchísimas ganas de pelear por ese título que me comprometí en traer a Salta. Sigo teniendo la misma mentalidad, pero mucho más fuerte, porque esta derrota me enseña. De las derrotas uno más aprende”, concluyó el Potro, que ahora tiene un récord de 36 triunfos y 2 derrotas.

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