Fuentes policiales brasileñas citadas por medios en Río de Janeiro señalan que los cuatro nadadores olímpicos de Estados Unidos, que afirmaron que fueron asaltados a punta de pistola, inventaron la historia tras dañar una puerta en una estación de servicio donde se encontraban.
Según la versión policial, Jack Conger, Gunnar Bentz, Ryan Lochte y James Feigen fueron abordados por guardias de seguridad que les pidieron que pagaran los daños.
Al parecer todo quedó registrado en una cámara de seguridad.
Esta nueva información surge luego de que dos de ellos, Conger y Bentz, fueran bajados de un avión en la noche del miércoles y retenidos sus pasaportes para que declararan ante las autoridades.
Un portavoz del Comité Olímpico brasileño dijo que ya es el "momento de pasar la página en torno al incidente". Mario Andrada indicó que los nadadores "estaban tratando de divertirse, trataban de representar a su país de la mejor manera". "Compitieron bajo una gran presión. Dejémoslos tranquilos. A veces haces cosas de las que luego te arrepientes. Se divirtieron, cometieron un error y la vida continúa", dijo.
Ayer Conger y Bentz ya habían prestado declaración en una comisaría de la Policía del aeropuerto donde fueron retenidos, tras lo cual fueron liberados.
Sin embargo, se desconoce si podrán regresar a Estados Unidos en vista de que un vocero del Departamento de Policía Turística de Río de Janeiro confirmó que fueron confiscados temporalmente los pasaportes de ambos deportistas "por orden de una corte".
Ambos fueron retenidos durante más de cuatro horas en la comisaría, donde decidieron guardar silencio por orden de su abogado y el consejo de funcionarios del consulado de Estados Unidos en Río.
La jueza Keyla Blanc De Cnop también solicitó que les fueran retenidos los pasaportes y se le prohibiera la salida del país a Ryan Lochte y James Feigen. Sin embargo, el padre de Lochte dijo que su hijo regresó a EEUU antes de que ordenaran confiscar su pasaporte. James Feigen aún se encuentra en Río de Janeiro.
El Comité Olímpico estadounidense dijo que la Policía acudió a la Villa Olímpica el miércoles por la mañana para confiscar los documentos, pero el equipo de natación ya se había ido.

"Somos las víctimas"
Ryan Lochte le aseguró a un periodista de la cadena NBC que pararon en la gasolinera para usar el baño y cuando regresaron al taxi fueron abordados por dos hombres armados vestidos de policía que les dijeron que se tiraran al piso y les robaron. El nadador sostuvo que ni él ni sus colegas "habrían inventado una historia como esta".
"Somos las víctimas de esta historia y estamos felices de estar sanos y salvos", le dijo al periodista.
Río de Janeiro enfrenta altos niveles de inseguridad y violencia urbana, alimentados por el narcotráfico y la pobreza de gran parte de sus habitantes. Un promedio de casi cinco personas por día tienen una muerte violenta en la ciudad.

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