Los Pumas volvieron a cumplir con el objetivo de jugar los siete partidos del Mundial. La primera vez que se logró llegar a semifinales fue con Agustín Pichot a la cabeza, en Francia 2007.
A partir de ese resultado, Pichot, el capitán en aquel Mundial, salió de la cancha y se quedó peleando desde la dirigencia durante meses para que se reconozca de una vez por todas a la Argentina como un equipo capaz de ser de primer nivel. No le fue una tarea para nada fácil, pero consiguió que le abran las puertas a Los Pumas en nuevas competencias internacionales.
Antes de la lucha de Pichot, Argentina llegaba a los mundiales con un nivel de competencia internacional bajo, jugaba con otros equipos fuertes durante la ventana de junio y noviembre, que no sumaban más de siete u ocho encuentros por año.
El seleccionado luchó por más competencia y gracias a Pichot logró entrar al Rugby Championship.
El torneo del Seis Naciones europeo no permitía equipos que pertenecieran al hemisferio sur, y la gran diferencia que había entre las potencias del tres naciones y Argentina complicaba más el tema de darle más competencia internacional a Los Pumas.
Luego de muchas reuniones y arduas negociaciones, se logró que la Sanzar (Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia) permitiera que Los Pumas jugaran cuatro años de prueba el Rugby Championship, integrado por las tres potencias más fuertes del mundo y la Argentina.
Los Pumas viven un presente soñado que se proyectó hace varios años pero que, como todo proceso, llevó su tiempo para que se vean los verdaderos resultados en la cancha.
El período de prueba arrancó un año después del Mundial de 2011, cuando Argentina logró empatar su segundo partido con Sudáfrica por 16 unidades. En el 2013 fueron todas "derrotas dignas", como solían decir los medios para justificar algo que no entendían y que eran nuestros pumas adquiriendo experiencia y sumando minutos de partidos internacionales de alta competencia, hasta que comenzaron a llegar los resultados: ganarle a Sudáfrica y Australia en la Rugby Championship, ganarle en ventanas a Francia y llegar a este campeonato del mundo de la mejor manera con un equipo que está integrado por estos maravillosos pumas, todos formados en Argentina, en nuestros clubes y por todo el rugby argentino.
Hay muchos desafíos para los próximos años; en la alta competencia se viene el Súper Rugby, el Seis Naciones de América, en el que se va a integrar a los países de nuestro continente en una nueva competencia y los clubes van a seguir creciendo.
Nuestros jugadores tienen que tener cada vez mas competencia y trabajar para que cada vez tengamos más y mejor rugby en nuestro país.
El rugby argentino ya ganó y ahora vamos por la gloria con nuestros pumas.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia