El futbolista Alan Pulido fue rescatado la madrugada del lunes tras permanecer secuestrado 24 horas en su natal Tamaulipas, tras lograr llamar a una línea de emergencia en un momento en que sus captores se distrajeron, informaron autoridades.
“En un descuido de los captores, en el lugar donde se encontraba, pudo hacer una llamada y pedir auxilio, dando la ubicación de donde se encontraba y de manera inmediata” se logró su rescate, dijo en un mensaje a la prensa el fiscal de Tamaulipas, Ismael Quintanilla. Pulido hizo la llamada de un celular que “era del delincuente”, dijo el fiscal en una entrevista con Imagen Radio. El delantero del Olympiacos griego declaró tras su rescate que estaba ‘muy bien, muy bien gracias a Dios”, en breve rueda de prensa junto al gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre.
El jugador, de 25 años, vestía pantalón corto y una camisa multicolor sin mangas cuando se presentó ante los periodistas, con una mano vendada. El futbolista tiene una “pequeña lesión”, pero el resto de su salud “está perfectamente bien”, dijo Enrique Galindo, comisionado nacional de la Policía Federal, a Radiofórmula. Galindo aseguró que “no se pagó rescate”.
El futbolista fue secuestrado cerca de la medianoche del sábado por cuatro hombres cuando regresaba junto con su novia a Ciudad Victoria de una fiesta celebrada en las afueras de la localidad. La mujer, que fue liberada, fue la primera en dar aviso sobre el secuestro. “Hubo intercambio por ahí de golpes entre ellos”, añadió el fiscal, quien precisó que el futbolista se lastimó la mano al romper un vidrio justo cuando llegaron las fuerzas de seguridad haciendo disparos. Aunque Pulido creyó en ese momento que era el resto de los captores que regresaba. El futbolista fue rescatado de la planta alta de “en una casa de seguridad” situada al sur de Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, precisó el fiscal. En el operativo, los uniformados detuvieron a “uno de los participantes de nombre Daniel Hernández Morales, de 38 años”, dijo el fiscal.

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