Arrancó una semana que puede ser de las más importantes para la historia del tenis argentino. La final de la Copa Davis, que tiene a la Argentina por quinta vez en la historia, se roba la atención mundial de este deporte. Desde el viernes hasta el domingo, un país entero apoyará a Juan Martín del Potro y todo un equipo que ha sabido pelear en la adversidad para meterse en esta gran definición contra Croacia. Y unas 15 mi personas disfrutarán desde adentro un espectáculo.
El equipo argentino entrenó el domingo por primera vez en el Zagreb Arena, escenario de la final y se encontró con una superficie más lenta de lo esperado, según reconocieron los protagonistas.
"La cancha está muy lenta y eso nos favorece", admitió el bahiense Guido Pella, 59 del ranking mundial, luego del primer contacto con la carpeta instalada en el estadio.
La gran duda pasaba por saber cómo sería la superficie elegida por los locales para la serie decisiva y en principio hay buenas noticias.
Más allá de que la Federación Internacional de Tenis ya la había aprobado: la carpeta sobre piso flotante no es todo lo rápida que se esperaba y Mariano Hood, el subcapitán argentino, también reconoció que se puede jugar de fondo de cancha sin mayores problemas.
Los primeros en salir este domingo a escena, en el equipo dirigido por Daniel Orsanic, fueron Juan Martín Del Potro, 38 del escalafón, y Leonardo Mayer (138º), quien logró el punto decisivo para llegar a esta instancia en el cruce con Gran Bretaña en Glasgow.
Tras una hora y media de ensayo saltaron a la pista los dos zurdos, Guido Pella y el azuleño Federico Delbonis, 41 del ranking, y segunda raqueta albiceleste.
"Que sea una cancha lenta nos da la posibilidad de trabajar más tranquilo", sostuvo Pella. "En Polonia nos hicieron jugar en una de hielo", recordó.
Orsanic todavía mantiene la incógnita, al menos públicamente, sobre quién será el segundo singlista, habida cuenta de que Juan Martín Del Potro irá como primera raqueta, con lo cual enfrentará el viernes al gigante Ivo Karlovic, de 2,11 metros de altura.
En cuanto a las entradas, hasta el viernes hubo una fuerte demanda en el país vía web, según la plataforma de venta, Ticketbis. El abono más caro adquirido en Argentina fue de 35.277 pesos y la más barata fue por 571 pesos por cada abono. Pero ayer, el sitió ya registraba precios más elevados: $763 la más barata y $290.000 la entrada vip, para los tres días.


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