El Boby Armella es todo un símbolo en Central Norte. Es uno de los jugadores que más siente la camiseta, el que ama al club y siempre colabora para su progreso.
El defensor fue uno de los que más partidos jugó a lo largo de este campeonato, estuvo en la cancha más de dos mil minutos y aportó tres goles, que fueron fundamentales en las primeras fechas en las que Central Norte no la pasaba para nada bien, porque no encontraba regularidad ni efectividad. Justamente, el Boby reflotó aquella época y aseguró que el plantel está fuerte para afrontar la próxima revancha con San Martín de Formosa, el próximo domingo, donde deberá ganar para pasar a la final o empatar para acceder a los penales, tal como sucedió en Resistencia con Resistencia Central.

¿Cómo quedaron tras el empate con San Martín en el Martearena?
Realmente fue un partido duro, terminamos con malestar porque se generaron situaciones y no pudimos concretar. Pero estoy confiado y contento porque el grupo, a pesar del cansancio y de lo reducido que se encuentra por las lesiones, siempre va buscar los partidos. Sigo con ilusión y fe de que podemos seguir por el sueño del ascenso.

Sobre el final del partido estabas cansado, pero generaste una situación clara ¿cómo hiciste?
En mi caso en particular, el hambre de gloria, el querer ascender y el amor por la camiseta y querer ganar. Todos estamos acá por el ascenso tan ansiado, que se nos está poniendo tan difícil. Pero tengo fe en Dios y mis compañeros, a pesar de las trabas, el grupo está unido, fuerte y convencido de que queremos cosas grandes, de eso no hay duda.

¿Cuál es la clave para quedarse con esta semifinal?
Estar concentrado, en las situaciones que tengamos tenemos que convertir. El rival es muy duro, tiene jugadores de gran porte, esperemos que podamos sobrellevar las pelotas paradas que tengan ellos y en las que tengamos nosotros podamos convertir. Sabemos que recuperamos a Monje y perdimos a Ricky (Villar), hay que ver cómo compensamos. Tenemos que mantener el arco en cero y apenas podamos, concretar.

¿La confianza sigue intacta como cuando viajaron a Chaco?
Obviamente, la fe es lo último que se pierde. Este grupo pasó muchas cosas, fue muy criticado y seguimos de pie, llegamos a instancias finales y tenemos un gran plantel, compuesto por buena gente. Dios va a compensar el esfuerzo que hacemos.

Hablando de críticas, vos también fuiste criticado cuando no pudiste participar de un partido por el bautismo de tu hijo, ¿cómo te sentís ahora?
Obviamente que para mí fue difícil tomar una decisión, pero nadie sabe que mi hijo estuvo un mes internado y yo estaba en el hospital y a veces iba hasta sin comer a entrenar. Me dolió porque la gente sabe el sacrificio que uno hace. Pero esto es fútbol y hoy sos amado y mañana criticado. Yo siempre sigo los mismos principios y valores que me enseñaron en mi casa, respeto a hinchas y al club.

¿Cuál es tu mensaje para la hinchada, vos que tanto la conoces?
Gracias por sufrir, querer, amar la camiseta como la amamos nosotros, como yo la amo. Y que, como dice la canción, vamos todos unidos que cada vez falta menos. Que la familia azabache aflore y vamos todos para el mismo lado.



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