De los 31 jugadores del plantel de la selección argentina, semifinalista del Mundial de rugby de Inglaterra-2015, cinco ya conocen lo que es llegar a esa instancia en un torneo, cuando los Pumas fueron terceros en 2007, y tres, Juan Martín Fernández Lobbe, Juani Hernández y Marco Ayerza son titulares ocho años después. A ellos tres se une Horacio Agulla, que no tiene sitio en el equipo titular, superado por wings como Santi Cordero o Matías Moroni, y Juan Manuel Leguizamón, con una lesión muscular contraída en la primera fase y que tiene una dura competencia por hacerse un lugar en la tercera línea.
"A mí me costó mucho volver a estar acá, en otra semifinal. Mi familia y yo lo sabemos, por eso me pone muy contento", afirma Juani Hernández, que juega como centro en este Mundial.
Acostumbrado a su sistema de los Pumas que se apoyaba en el pack de forwards, el cambio realizado por el técnico Daniel Hourcade, que prima el ataque y la posesión, tiene cautivado a Hernández, que a sus 33 años deja el Top 14 francés y el Toulon para formar parte de la franquicia argentina del Súper Rugby. "Es un sistema en el que creemos. El equipo descansa en este sistema. Lo hablamos en el entretiempo contra Irlanda de que cuando uno estuviera con dudas o con algún problema, que vuelva al sistema, porque ahí estamos seguros.
Hoy se volvió a comprobar que el sistema funciona", afirma. Al contrario de Juani Hernández, el único de los cinco mundialistas de 2007 que seguirá en los Pumas tras este Mundial, y que jugará con la franquicia argentina el Super Rugby, Fernández Lobbe, el tercera línea de 33 años del Toulon, disfruta cada minuto de sus últimos partidos con la albiceleste. "Me estoy divirtiendo como un chico. Me encanta jugar con la pelota. Creo que se vio que en los últimos 10 minutos", afirmó, en referencia al partido de cuartos contra Irlanda, Fernández Lobbe.

Felices con sistema de Hourcade

"Hace un año que vengo pensando en esto y para esto me preparé. Estoy muy contento y emocionado. Todo el mundo sueña con llegar a la final, pero hay que empezar por ser realistas y para eso debemos ganar la semifinal", señala. Igual que Juani Hernández, el tercera línea Fernández Lobbe está feliz con el sistema implantado por Hourcade. "Tenemos una idea clara de lo que queremos hacer dentro de la cancha. Todos nosotros creemos en nuestro plan de juego. El equipo es joven, pero todos quieren jugar y hacer lo suyo. Todos vivimos y morimos por esto.
Los entrenadores nos dicen que si hacemos un error, es mejor hacerlo tomando un riesgo", explica. Lobbe reconoce que el hecho de que Argentina juegue desde 2012 el Rugby Championship ha hecho más fuerte a los Pumas. "Es cierto que nos beneficiamos, porque competimos contra los mejores del mundo seis veces al año. Además de jugar contra los mejores, tenemos una idea muy clara de lo que queremos hacer con la pelota. Siempre intentamos jugar", afirma. Marcos Ayerza, el pilar de 32 años del Leicester Tigers, comparte la idea de Argentina debe ser fiel al nuevo sistema implantado por Hourcade y que el roce ganado con el Rugby Championship ha ayudado mucho a alcanzar esta nueva semifinal. "En el partido contra Irlanda, el equipo supo confiar en el sistema. Tuvimos paciencia para esperar y refugiarnos en el sistema en el que tanto creemos y confiamos, y que nos permite jugar un rugby tan lindo, tan expansivo, pero sin olvidar las tradiciones de Los Pumas", señala. "El ingreso al Rugby Championship, nos ha dado un nivel que hoy se ve reflejado cuando ves tantos chicos jóvenes con tanta pasión y tanta entrega", analiza. Ayerza, Lobbe, Leguizamón y Agulla dejarán la selección tras el Mundial. Y quieren hacerlo con una final, superando el tercer puesto de 2007.

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