De un lado Pablo Quintanilla, del otro Kevin Benavides. Uno es chileno, tiene cuatro Dakar y 29 años; el otro es argentino, debutante y de 27 recién cumplidos. Están tercero y quinto en la general de motos y son los mejores sudamericanos de la competencia más difícil del mundo.
Tanto Quintanilla como Benavides cumplieron la décima etapa con grandes tiempos e ingresaron a la recta final de la competencia, pero con un detalle; ya pasaron ayer por el denominado "infierno de Fiambalá", donde -entre otros- quedó afuera el experimentado automovilista Carlos Sainz y solo le quedan tres obstáculos por superar.
Tras del trayecto que culminó en el autódromo de La Rioja, los dos pilotos hablaron con El Tribuno sobre cómo les fue y, por supuesto, del rival y vecino cordillerano, que tienen a pocos minutos de distancia.
Kevin contó: "En esta carrera fuimos estirando juntos con Toby Price y Stefan Svitko, marcando ritmo y velocidad, para que no se nos acerquen los demás". El representante de nuestra provincia culminó en segundo lugar, como en la etapa maratón Belén-Belén, aunque después anunciaron que quedó noveno y finalmente aún no se sabe lo que pasó en la fase 9. De eso también habló: "No tengo novedades del tiempo, después del CP2 venía segundo, más tarde tuve problemas de navegación y me enterré pero bueno son etapas, la idea era terminarla y volver a comenzar".
Después si habló del trasandino: "Creo que Pablo es un muy buen piloto que está haciendo un excelente Dakar. Lleva varias ediciones compitiendo y en cuanto a mí, es mi debut y yo quiero seguir tranquilo sin ningún tipo de presión; a seguir trabajando y espero que las cosas salgan bien". Y cerró pensando en el trayecto más complicado, dentro de dos etapas: "San Juan-Villa Carlos Paz creo que va a ser lo más duro, así que hay que guardarse para lo que viene".
Quintanilla, que ayer terminó sexto y está tercero en el global, habló del salteño: "Kevin es un gran competidor y muy buena persona; somos amigos. Creo que ha hecho una gran Dakar y es un piloto muy fuerte". También tuvo tiempo para halagarlo: "Mis felicitaciones para él. Aquí se lucha dentro de ruta y afuera todos somos amigos".
Sobre la situación que se vivió en la segunda etapa maratón de Belén-Belén y la confusa posición, el chileno dejó una frase picante: "Espero que la organización tenga en cuenta a los pilotos que hicimos un gran esfuerzo para terminar la especial", en clara alusión a quienes se quedaron en el puesto de control 2 y decidieron no continuar.

Price se aleja

La especial de ayer, que tenía un total de 278 kilómetros pero que una vez más debió ser acortada 33 kilómetros por la crecida de un río, tuvo como ganador al checo Stefan Svitko (KTM) con un tiempo de 3h47m23s. Sin embargo, el líder de las motos sigue siendo el australiano Toby Price, quien termino tercero por debajo de Benavides.
"Fue una buena etapa. Me caí pero por suerte no pasó nada. El recorrido era difícil, había mucha navegación y la crecida de los ríos por las lluvias planteaba muchas dificultades", relató Benavides.
La general mantiene como líder al australiano Toby Price; segundo a Svitko a 23m12s; tercero el chileno Pablo Quintanilla a 42m49s, cuarto Antonie Meo (KTM) a 44m04s y finalmente quinto al salteño Kevin Benavides que quedó a 45m10s.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen



Comentá esta noticia