En Gimnasia y Tiro llegó la hora de los replanteos, de parar la pelota, de analizar los déficits para no volver a fallar y para dar vuelta la página con urgencia, ya que debe modificar cuanto antes el mal nivel futbolístico evidenciado en los tres últimos partidos.
Después del meritorio empate con Talleres, en Córdoba, el equipo fue literalmente una sombra, mostró su peor versión ante Unión Sunchales, Juventud Antoniana y el limitado Deportivo Roca y no aprovechó la bondad del fixture con la que podría haber tomado un envión que le hubiese permitido pelear por el primer ascenso: de nueve puntos consecutivos en Salta, solo sumó uno a duras penas y hasta lo salvó por méritos de su arquero Darío Sand, quien se vistió de héroe en aquel fatídico final de partido con los rionegrinos en el Gigante del Norte, en el cual el hincha despidió al equipo con un reproche generalizado.
Para visitar a San Martín de Tucumán, el sábado, a las 17, en la Ciudadela tucumana, el DT José María Bianco sabe que debe cambiar urgentemente el chip, ya sin chances de primer ascenso y con posibilidades tangibles aún por la segunda plaza.
Un solo cambio plasmó el Chaucha en el ensayo de cara a la visita al ciruja, otro que se despidió de antemano de la lucha por el tetradecagonal: el estratega rosarino dispuso el regreso de Mauricio Ocaño pára volver a formar la línea de cuatro en defensa, aunque resignando en esta ocasión una referencia ofensiva: Diego Bielkiewicz, de acuerdo al ensayo vespertino en el Gigante del Norte, perdería su lugar, por lo que Diego Núñez sería el único punta.
El albo formó en la práctica con: Darío Sand: Facundo Vega, Ocaño, Federico Rodríguez y Elías Bazzi; Fausto Apaza, Daniel Ramasco, Ezequiel Saavedra y Rubén Villarreal; Pablo Motta; Núñez.

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