José María Bianco procura siempre ser equilibrado en las derrotas y moderado en las victorias. Y su sinceridad a la hora de evaluar el rendimiento de su equipo lo caracteriza.
Tras la victoria sobre Zapla volvió a advertir sobre las falencias en la definición. "La diferencia tendría que haber sido mayor, seguimos adolesciendo de falta de efectividad, seguimos errando goles increíbles. En los últimos tres partidos generamos no menos de 22 situaciones de gol y terminamos convirtiendo 2. Habla bien del equipo el hecho de generarlas, pero también habla de que tenemos que mejorar y mucho, la definición, porque son jugadas muy fáciles de determinar, pero que lamentablemente no las podemos meter. En otros momentos, cuando estamos con confianza, son pelotas de gol", explicó el estratega, para luego ponderar el valor del triunfo.
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"Entendimos que teníamos que salir a buscar el partido, presionar, hacer prevalecer la localía. En el primer tiempo solo había situaciones de gol para Gimnasia. En el segundo, inconscientemente quisimos cuidar la ventaja y el rival se nos vino, pero tampoco inquietó demasiado. Necesitábamos ganar y cortar la racha contra un rival que estaba por encima nuestro y con el que nos costó mucho en la primera rueda. Tenemos la esperanza de seguir jugando así, seguir creando situaciones, pero también hay que meterlas", concluyó.

Un mimo para las figuras
Bianco también resaltó a Daniel Ramasco y Fausto Apaza, quienes junto a Juan Amieva se subieron al podio de las figuras del partido. “Me gustó Apaza por la entrega y las ganas que le pone. Siempre le pido más, le falta la puntada final en la resolución. Son pecados de Juventud, pero tiene una vitalidad bárbara y le da oxígeno a Gimnasia. Y Ramasco aguantó más de lo que pensaba, fue el orden que necesitábamos en cancha, supimos tapar a Medina y les cortamos circuitos”, dijo.

Ramasco, el equilibrio justo
El Gato jugó su primer partido tras superar una lesión y ni se notó su falta de pretemporada: anuló al duro mediocampo jujeño y fue puro equilibrio y sacrificio. “Sufrimos más de la cuenta, pero la pelota entró y estamos tranquilos. Lo podríamos haber liquidado mucho antes, pero hacer dos goles en un partido tampoco es fácil. En mi caso, volví bien, las ganas suplantan la parte física. Tenía muchas ganas de estar. Me sentí ahogado en el primer tiempo, pero luego me fui soltando”, dijo.

Al Turquito le faltó el gol
Fue una de las figuras y siempre fue opción de ataque, pero el palo le negó un gol increíble en el primer tiempo. “Se ganó, había que ganar como sea, dijimos eso en la semana. Tenemos los dos tanques que la meten que volvieron a recuperarse. Todo junto: el equipo, los goleadores, la confianza son fundamentales. Este grupo se armó a base de humildad y no bajará los brazos. Perdimos un clásico 4 a 0 y hoy estamos de pie. No había tiempo de caernos. Vamos a pelear hasta el final”, señaló.

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