Carlos Tevez llegó esta mañana al entrenamiento que puede ser la última semana de trabajo en la entidad de Ribera, debido que aún no definió su continuidad en el club y existe una oferta millonaria del club chino Shangar Shenua para contar con sus servicios.
"Me pasan muchas cosas y tengo un kilombo bárbaro", comentó Tevez el domingo pasado en conferencia de prensa tras el triunfo en el Monumental en el superclásico frente a River Plate.
La propuesta del Shangai Shenua, 40 millones de euros por año, cuatro casas para su familia y allegados, más la posibilidad de extenderlo una temporada, desestabiliza a cualquiera, pero el Apache no dice ni sí ni
no, él espera, hasta juega con la posibilidad de su retiro y de tomar una decisión después de su casamiento antes de las fiestas, cuando esté de vacaciones con su familia.
Su entorno sigue sosteniendo que está muy cerca su final en Boca, pero otra parte dice que hay que esperar, que con Carlos nunca se sabe, que el partido del domingo ante River del que muchos piensan que fue la "frutilla del postre" para irse en paz, puede ser la puerta para cambiar y dar marcha atrás y continuar.
Pero en el mundo Boca, cuerpo técnico, dirigentes y sus compañeros, saben que la posibilidad que se vaya está muy cerca y que por lo tanto ésta no es una semana más, es la que tratarán de seducir al ídolo.
Guillermo Barros Schelotto, después de algunos cortocircuitos y bajones futbolísticos de Tevez mediante, se dio cuenta el domingo pasado que con él en este nivel, el equipo tiene mucha ventaja, y sabe que llegó la hora de hablar para saber cómo está y si la oferta del club asiático o un posible retiro, harán que se termine su nuevo ciclo en Boca.
Pero la otra parte de esta historia: la dirigencia, con el presidente Daniel Angelici a la cabeza, ya tuvo reuniones con el representante del jugador Adrián Rouco, ya conoce la oferta de los chinos y también hablaron del dinero que le correspondería a Boca por resarcimiento, si no se respetase el contrato que lo une a Tevez con la entidad de la Ribera hasta el 30 de junio de 2017.
Angelici sabe que en estas horas su charla con Tevez es clave, más allá que haya declarado: "Voy a respetar lo que quiera Carlitos y lo que él sienta".
Dicen que la reunión también es muy esperada por el Apache, ya que hablarán de algunas cuentas pendientes con el presidente, quien para los allegados del delantero no es el mismo ahora con Carlos que cuando lo recibió con los brazos abiertos el año pasado y lo usó de bandera, dos títulos mediante, para ganar las elecciones.
Pero la última voz que va a tener que escuchar Tevez esta semana, es la del hincha el domingo y ésa, para los que conocen bien el sentimiento del hincha, puede ser fundamental para Tevez.
Carlos Tevez, 32 años, figura e ídolo, sabe que por más que algunos digan que falta para que tome una decisión y otros digan que ya fue tomada: esta semana, hinchas, cuerpo técnico y dirigentes mediante, pueden cambiar el paso de su exitosa historia en Boca.

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