Fanático de Atlanta, periodista, hincha y socio vitalicio de Central Norte, tuvo la gracia de dirigir los tres clubes más populares de la provincia, algo que muy pocos técnicos pudieron alcanzar. Bruno Iezzi, salteño por adopción y próximo a cumplir 83 años (domingo 23), dialogó con Alentandooo, rememoró su extensa trayectoria como DT y opinó del decadente presente del fútbol local.

¿Qué análisis hace del fútbol salteño?
Tuvo una transformación hace algunos años, no por mi llegada sino por visión de don Roberto Romero, quien fue el que me trajo y al cual le estaré eternamente agradecido. En Salta conocí a mi señora y tuvimos cuatro hijos, hace 46 años que estoy en la provincia.
Vienen jugadores de otros lugares y hacen perder identidad por razones económicas, tanto en las inferiores como en los clubes. Están seis meses y pasan a otro lado.
Romero, cuando asumió el cargo de presidente de Central Norte, pensó en hacer una transformación en el fútbol porque en esa época era muy de aficionados.
Me contrató, traje cinco jugadores de 18 años de Atlanta, del cual soy hincha de origen, no como vienen ahora... jugadores que ya están de vuelta. A través de eso hubo un cambio porque el resto de los clubes también tuvieron que ir aggiornándose a la preparación física, concentraciones, cosa que las traje de Buenos Aires donde tuve grandes maestros como Osvaldo Juan Zubeldía, de quien fui ayudante de campo. Los clubes de Salta tuvieron que ir adaptándose a las circunstancias e ir renovándose, ahí se inició una generación de equipos fundamentalmente con algo muy importante para mí: identidad. Es decir, sabías quiénes eran los jugadores de Juventud, Central y Gimnasia. Se formó una base que duró 10 años, podían cambiar dos o tres jugadores, pero la base estaba.

¿Cuánto influye la falta de identidad en un equipo?
Mucho, por eso era la gran concurrencia que había antes en las canchas, ahora lamentablemente la perdieron porque son muy pocos los jugadores de inferiores que se proyectan a primera. Eso también hizo que se perdiera competitividad, porque como todas las cosas de la vida el éxito se logra a través del tiempo, de un día para el otro no hay éxito. Cuando asumía en un equipo siempre ponía en una pizarra; "¿quieren éxito?, tiempo y trabajo". Ahora no hay nada de eso, se cambia permanentemente, termina un campeonato y se va la mitad del plantel.

¿Por qué los chicos de inferiores no llegan a primera?
En el trabajo de las inferiores hay un algo fundamental, la falta de infraestructura. Qué significa. Tener campos de juego en condiciones, vestuarios, cuerpo médico y asesoramiento de profesionales, entre otras cosas. En las inferiores tenés que tener los mejores profesionales porque son los que forman. Los clubes que sacan jugadores lo hacen porque tienen infraestructura y aquí no hay. Puede haber un buen técnico pero si no tiene infraestructura es difícil trabajar. Hace muchos años atrás, cuando estaba Pepe Jiménez como presidente de Gimnasia y Tiro, me llamó y me ofreció hacerme cargo de las inferiores. Me llevó a las cancha de Limache. Le pregunté por los vestuarios y me dijo que todavía no había ni tampoco había cuerpo médico. Le dije que así no se puede trabajar.

Iezzi tiene cinco hijos, cuatro varones y una mujer: "Mi hija es la única que juega al fútbol y justo en el equipo del que soy hincha. Cuando la veo vestir la camiseta del Atlanta me pongo a llorar, porque es un orgullo para mí"
¿Los clubes se mal acostumbraron a recibir ayuda del Gobierno?
Es posible. Yo digo que parte del apoyo del Gobierno debería ser para crear infraestructura y sacar jugadores de Salta. Hace mucho tiempo que no surge un jugador formado acá y que llegue a los niveles más alto.

Dirigió los tres clubes más gran des de Salta...
Sí. Donde más estuve fue en Central Norte, pasé a Gimnasia y Tiro en el año 80, lo saqué campeón del anual después de 20 años y lo clasifiqué al campeonato Nacional. En Juventud estuve transitoriamente, fue más una colaboración que me pidió Tito Rodríguez, en ese tiempo presidente.

¿La violencia influyó en la escasa concurrencia de público a las canchas?
Seguro que sí, además la presión que existe, hoy si no ganas dos partidos es un drama. Un buen ejemplo es Unión de Santa Fe que ascendió a Primera División, pese a las presiones de la hinchada, porque tenía un proyecto a largo plazo.

¿Le duele que Salta no tenga representante en la B Nacional?
Tremendamente. Ojalá se pueda dar con Juventud. Más allá del fanatismo de un club, es importante que un equipo de Salta participe en la B Nacional.

Fue uno de los años más negativos para el fútbol salteño...
En general fue así, salvo excepciones como Mitre, que está haciendo un buen trabajo. La doctora Chacón Dorr está haciendo las cosas bien y tienen un técnico serio como Aniceto Roldán. Están haciendo un trabajo a largo plazo.

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