Esta tarde en el diamante de Cachorros se podía definir el título del Honor de béisbol porque de ganar Popeye (que ya lo había hecho ayer), se quedaba con el campeonato y si lo hacían los locales, un tercer partido definiría la serie, pero los espinacas hicieron fácil las cosas y para que no queden dudas, se quedaron con el segundo partido y dieron la vuelta.

En el encuentro disputado en la cancha del tricolor de la zona sur fue todo muy parejo, porque en el sexto inning Mauro Schavoni igualó parcialmente el partido en 10 carreras tras un terrible batazo que terminó detrás de la valla del filder 8. Facundo Pizarro, el lanzador local, controló el ataque de Popeye hasta la octava entrada donde los visitantes hicieron la diferencia y dejaron el marcador 15 a 10 a su favor.
Nicolás Peyrote estuvo en el montículo visitante y si Cachorros solo pudo conectar una carrera fue su mérito. El final marcó 15 a 11 para los espinacas que se dieron el gusto de quedarse con la copa del Honor en la cancha de su clásico rival.

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