La Summer Cup de béisbol no solo se destaca por el gran nivel que se está disputando desde el sábado pasado en Salta, sino que además hubo batacazos y sorpresas.
Ayer, por ejemplo, Cachorros tenía un pie y medio fuera del torneo y se enfrentaba a su clásico rival, Popeye Bordó, que llegaba invicto. Los tricolores de la zona sur estaban obligados a ganar y, además, tenían que hacerlo por diferencia de seis carreras.
El conjunto, dirigido por Ramiro Schiavoni y Luis Cruz, salió decidido a llevarse por delante a los espinacas y lo consiguió porque los locales debieron cambiar tres veces de pitcher. Primero lo hizo Agustín Ávila, siguió Nicolás Peyrote y luego fue reemplazado por Mauricio Costa. Ninguno de los tres pudo controlar el bateo de Cachorros, que rápidamente le encontró la vuelta al juego y a la mitad del mismo, los visitantes ganaban por 10 a 1.
Por el lado del rival, Ezequiel Cufré fue el tirador que aplacó a los peloteros que eran los grandes aspirantes al título.
Con amor propio, los espinacas intentaron achicar el marcador, pero solo lograron hacer dos carreras más, mientras que el tricolor anotó otra y el partido culminó 11 a 3.
Finalmente, ninguno de los dos locales (Popeye Blanco y Bordó) podrán dejar la copa en casa ya que quedaron en el camino antes de las semifinales.
Cachorros, por su parte, está entre los mejores cuatros equipos junto a Daom (de Buenos Aires). Los otros dos conjuntos que avanzarán serán los de mayor puntaje entre Ferro (Buenos Aires), Arias (Córdoba) y Atléticos, el otro representativo salteño.

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