Cayó como un balde de agua fría fue el gol en contra que convirtió el capitán Juan Pablo Cárdenas, de cabeza. Nada menos que él, uno de los ídolos de los hinchas antonianos y que significó el empate de San Martín de Tucumán, en el Padre Martearena.
Juventud no gana para disgustos en este sentido porque hace seis años, en Puerto Madryn, en una fase decisiva del exArgentino A y bajó la conducción del Sapito Gustavo Coleoni, con Guillermo Brown, el defensor Emanuel Loeschbor, cuando el santo ganaba por 2 a 1, en su afán de rechazar en la línea final del arco, terminó introduciendo la pelota en el propio y valió el empate para los "galeses del sur" del país en dos tantos. Esa empate dejó al santo complicado en la recta final de ese torneo.
Cárdenas al final del partido con el santo tucumano dio la cara y en referencia a la desafortunada acción, respondió: "No me sorprende. Como venía cerrándose el centro, la quise asegurar despacito sacandola al corner, pero la pelota no me pegó en la frente sino que me dio en el costado y eso hizo de que saliera para el arco. Pero, bueno, fue una jugada desafortunada que le da el empate a ellos y después no supimos como quebrarle o como penetrarle para hacerle daños en los últimos 25 o 20 minutos".
Embed

Al comentar si el empate fue justo o no, Cárdenas, llegó a la siguiente conclusión: "No hubo muchas situaciones, si vamos por las situaciones. Lo que pasa es que yo termino haciendo el gol. De última, si el rival hubiera convertido por mérito de ellos te diría que si, porque no hubo muchas llegadas. Pero sacando un remate en el arco en el primer tiempo de Agudiak que fue a las manos de Mariano (Maino), después una pelota que creo que la termina punteando Montiglio (César) no tuvieron situaciones claras. Entonces eso te duele que te hayan empatado el partido sin generar las situaciones".

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia