Con la clasificación asegurada a los octavos de final de la Copa Libertadores, Boca se entrenó a puertas cerradas en el campo de césped sintético del Complejo Pedro Pompilio. Fue otro estado de ánimo para el plantel que conduce Guillermo Barros Schelotto, que viene de ganar un clásico clave ante Racing para certificar la continuidad en el máximo certamen continental.
Sin embargo, el próximo compromiso del xeneize será mañana a las 18.30 ante Aldosivi en la Bombonera, por la 11ª jornada de un campeonato local que lo tiene lejos de la cima de la Zona 2.
El Mellizo practicó con sus jugadores bajo la lluvia y confirmó la profunda renovación de nombres, amparado en la necesidad de preservar figuras para el duelo del miércoles ante Deportivo Cali (19.30) y del siguiente domingo ante River, por el segundo superclásico del certamen local. Serán nueve variantes en total, repitiendo presencia apenas Agustín Orion y Juan Manuel Insaurralde respecto de la visita en Avellaneda.
Lo cierto es que más allá de que Guillermo guardaba a Pablo Pérez (fuerte esguince de tobillo derecho) y a Federico Carrizo (se hablaba de una contractura en el isquiotibial izquierdo), la peor de las noticias llegó por la tarde con la confirmación del desgarro de Pachi, quien por lo menos se perderá los juegos ante Deportivo Cali por la Copa Libertadores y el superclásico ante River del próximo domingo.
Una sensible baja para el DT, quien lo recuperó apenas iniciado su proceso en el xeneize y era uno de sus jugadores predilectos. Más allá de esto, desde el cuerpo técnico afirman que el desgarro no es importante y apuestan a tenerlo en óptimo estado para los duelos de octavos de final de la Copa Libertadores. Lo mismo ocurrió una vez más con Daniel Osvaldo, quien recién en mayo estará en condiciones de reaparecer en partidos oficiales.

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