En una tarde de domingo de junio de 2006, Central Norte llegaba a definir con Alumni, en Villa María, Córdoba, el ascenso al ex Argentino A.
Como el partido de ida en Salta, había terminado 0 a 0, en la revancha no cabría otra que ganar y en el estadio Plaza Ocampo, los 90 minutos de juego terminaron otra vez sin abrir el marcador. La definición de los tiros penales fue a favor de Central Norte por 5 a 3 y desató la locura azabache tanto de los hinchas que viajaron a Villa María como de la mayoría que se quedó en Salta y siguió las alternativas de la consagración por radio.
Aquel equipo del Tigre Amaya si bien no brillaba en el terreno de juego mantenía un estilo de juego aguerrido y capaz de pelearle al mismo diablo. Marcaba presencia con un grupo de jugadores sin mucha jerarquía, pero donde iba lograba imponer respeto.
Traigo a colación el recuerdo por la instancia que el cuervo transita en el Federal B, con otro técnico y otros jugadores. El volumen de juego que hasta ahora demostró el equipo que conduce el Chango Cravero denota temple y semblanza desde tres cuarto de cancha hacia adelante. Pone de manifiesto cierta superioridad, pero aun no consiguió cerrar con mayor equilibrio cada presentación.

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