El cuervo se bloqueó en el complemento de la revancha ante Mitre y terminó jugando su peor partido del torneo; sin embargo, con poco, le bastó para clasificar y ahora está obligado a dar vuelta la página para el primero de dos peldaños rumbo al ansiado ascenso, que comenzará a disputar dentro de 96 horas.
El conjunto de Pedro Rioja deberá viajar a Tucumán para enfrentar por el partido de ida de la semifinal a Brown de Lules, en el sur tucumano, el miércoles por la noche; mientras que la revancha será el domingo 4 de diciembre en el Martearena.
Debido a lo estrecho de los calendarios de la definición, y a la postergación de la revancha ante el ciclón por el controvertido reclamo de los mitrenses, Central tendrá un menor margen de descanso que los tucumanos y que el hipotético finalista, en caso de que los de Rioja consigan clasificar.
El ganador de la llave jugará la final con el vencedor de Huracán Las Heras de Mendoza y Colón Jr. de San Juan, cuyo partido de ida jugarán el domingo. Las finales se disputarán el domingo 11 (ida) y sábado 17 (la revancha). Los hinchas azabaches se ilusionan con festejar el ascenso ese día.

lo que dejó una final anticipada
Tomás Armella preocupó a todos tras chocar en una acción fortuita con Perillo y Priotti, lo que aparentemente le provocó un fuerte traumatismo intercostal por el que debió ser hospitalizado. Es duda para la semi.

Con mucha suerte
Central, que tuvo una fase regular sin sobresaltos, tuvo que echar mano a la suerte para meterse en la final. “Fue la suerte del campeón”, se animó a presagiar Matías Ceballos, quien se erró un penal y tuvo un partido flojo.

Tahuichi orgulloso
“Estuvimos a la altura. Mitre dejó todo y murió de pie, hoy se recibió de equipo grande. Quiero agradecerles a los jugadores por la entrega y felicitarlos”, expresó emocionado en el final el DT Sergio Albornoz.

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