Sin lugar a dudas, Sergio Chibán marcó un antes y un después en la historia dirigencial del fútbol de Salta. Y sus 10 años al frente de la Liga Salteña de Fútbol serán recordados como un proceso de refundación de la entidad madre de la actividad local y de integración de algunos clubes, que lograron concretar sueños que antes eran realistas y utópicos, como poseer canchas propias o predios para entrenamiento.
Tras una década de “gestión Chibán”, la Liga Salteña cambia de cabeza, pero no de nombres, impronta, política ni idea global, ya que la toma del timón de Daniel Cáseres, quien esta noche será proclamado presidente, marcará una continuidad de un ciclo.
La asamblea de la Liga arrancará a las 20, en la sede de calle Martina Silva de Gurruchaga.
En primer término, se cumplirá con los pasos estatutarios de rigor. El orden del día estipula que la totalidad de los delegados de los 16 clubes tratarán la aprobación de balances de 2015, el informe del Tribunal de Cuentas y la Memoria 2015.
Seguidamente, se procederá a la proclamación como presidente del único candidato, obviando la instancia del acto eleccionario al no haber otros postulantes. Cabe recordar que la designación de Cáseres como candidato oficialista se dirimió en una interna entre él, Blanca Chacón Dorr y Adolfo Resina, en la cual votaron los clubes.
Tras la proclamación, Cáseres tendrá un plazo de 10 días para conformar el comité ejecutivo, el cual consta, según el estatuto, de nueve cargos, además del de presidente (tres vicepresidentes, un secretario general, un secretario de actas, un tesorero, un protesorero y dos vocales titulares).
La elección de 4 de esos 9 cargos es facultad de la figura presidencial, y los cinco restantes deberán ser escogidos por el Consejo Auxiliar, que estará conformado por los 16 delegados titulares de los clubes.
Cáseres dispondrá del nuevo organigrama, en el que eligió a Chibán como vicepresidente, a la doctora Chacón Dorr como secretaria, y en la que Resina ocupará el cargo de tesorero. Aún resta definir los dos cupos de vice, el protesorero, secretario de actas y vocales.
Cáseres se refirió a lo que concluye y a lo que comienza, en diálogo con Alentandooo. “Esta gestión tendrá una misma mirada y enfoque a la hora de encarar cada proyecto, pero con procedimientos tal vez diferentes. Hoy soy una continuidad porque tuve la oportunidad de trabajar con Chibán desde su primer día en la Liga, hace ya 10 años, fui partícipe de cada uno de los objetivos que se fueron consolidando y un observador real. Y todo aquello me permitió formarme como dirigente y crecer en paralelo. Hoy la realidad indica que hay una situación favorable en la institución y queremos continuar dándole ese sentido positivo. Cuando Chibán llegó, se encontró con una Liga reducida a un inmueble obsoleto y deteriorado. Si tengo que evaluar el progreso en 10 años, puedo de cir que fue una gestión magní fica”, ponderó Cáseres.

















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