El deporte salteño tiene historias de familias tradicionales que trascienden generaciones, y que no modifican su pasión con el transcurrir de las épocas. Los Narancic en judo, los Caprotta y Mardones en tenis o los Gómez en béisbol y hockey, tan solo por nombrar a algunos.
Y cuando la lista llega al ciclismo también aparecen esos apellidos que marcaron a fuego tiempos gloriosos. Una de las familias que establecieron parte de los cimientos de la disciplina son los Doric.
Antonio Doric, el padre, es uno de los dos máximos ganadores que tiene la Clásica 1º de Mayo, la competencia más importante del ciclismo y la más antigua del país; la ganó en cuatro oportunidades en la categoría elite. En las carreras había pocos como el Cabezón y fuera de ellas había pocas como Norma, su esposa, ya que se encargaba de golpear miles de puertas para que el ciclismo sea de los deportes más importantes de Salta.
De ellos nacieron varios hijos e hijas, todos educados en la pasión por las dos ruedas. Antonio y Norma (o Normita como la conocían todos) estuvieron juntos hasta junio de 2004, mes y año de su partida, que llenó de tristeza a todos pero no frenó las ganas de la familia de seguir aportando al ciclismo.
Años más tarde nació la clásica Norma Doric a modo de homenaje y también para darle al ciclista salteño una opción más para desandar sus ganas de competir.
El próximo 30 de abril se desarrollará la séptima edición de la Clásica Norma Doric o la previa a la 1º de Mayo, puesto que se corre un día antes de la carrera del Día del Trabajador. La competencia será fiscalizada por la Asociación Salteña de Ciclismo y se desarrollará en el tradicional circuito de Chachapoyas, entre las calles Los Álamos y la rotonda de acceso a la Universidad Católica.
La prueba está destinada para corredores de las categorías master A, master B, master C, master D, damas, elite, sub-23 y juveniles (hasta 17 años cumplidos); los organizadores destacaron que 15 será el mínimo de ciclistas para posibilitar la largada de cada categoría. En caso de no llegar a esa cifra, compartirán partida con alguna de las otras categorías.
Para cada categoría se estableció un tiempo de competencia. Así, cada división de masters tendrá 45 minutos de prueba, al igual que las damas y los juveniles; para quienes compitan en la elite y sub-23, el tiempo de competencia será de 60 minutos.
Cabe destacar que todas las categorías tendrán embalaje final una vez cumplido el tiempo establecido que determinará al ganador. Para competir será obligatorio que todo ciclista cuente con la licencia 2016 de la Federación Argentina de Pista y Ruta y presentar fotocopia de su DNI al momento de inscribirse; además, deberán contar bicicleta, cascos y vestimenta adecuada para la competencia.
Las inscripciones se recibirán en el lugar de largada el mismo día de la prueba.
Para los ganadores habrá importantes premios en efectivo. Para todos será una jornada en la que el ciclismo tomará protagonismo. Para los Doric será la continuación del legado de Normita y de Antonio, que todavía sigue pedaleando como si fuera la primera vez.

“Nunca se quedó con los brazos cruzados”

A través de una emotiva carta, Ximena Antonella Doric recordó a su madre y los esfuerzos que realizó para desarrollar el ciclismo en Salta. Son emociones que comparte toda la familia y muchos de los que la conocieron.
“Normita fue una mujer que desde el momento que se casó con un ciclista el ciclismo pasó a formar parte de ella y de sus hijos. En esos años primerizos que vivió el ciclismo era igual a lo que es ahora en Salta, algo sin importancia; pero ella no quiso que este magnífico y sacrificado deporte sea nada en comparación con los demás”, expresó Antonella.
En otro párrafo destaca su labor al tratar de difundir la disciplina. “Ella no se quedó con los brazos cruzados, como otras personas lo hacían, así que dio su tiempo para luchar por un lugar en el deporte de Salta: formó un club, tocó puerta por puerta de los políticos y empresarios para que vieran lo hermoso que es el ciclismo. Una vez le escuché decir: ‘El tiempo que pierdo es hermoso y no me arrepiento; cada uno es dueño de saber cómo utilizarlo y por quién hacerlo y solo así sabrás si vale la pena o no lograrlo’”.
Antonella cuenta que “nunca descuidó a sus hijos biológicos y tampoco a todos aquellos del corazón; abrió las puertas de su humilde casa a todas las personas que llegaban para competir en las clásicas”.
Por último, la describió como una leona. “Dedicó sus últimos años de vida al ciclismo salteño, siendo siempre una leona o la guerrera ante todos y por todos”, contó una de las hijas del matrimonio compuesto por Norma y Antonio Doric.

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