Messi es uno de los pilares fundamentales en el Barcelona, club en el que realizó toda su carrera profesional. La lesión del jugador, ocurrida el 26 de octubre en el partido contra Las Palmas, por la Liga Española, fue un problema también para Luis Enrique. Ese mismo día, Messi fue sustituido por Munir; pero aparentemente no convenció porque en el próximo partido no lo incluyó desde el minuto cero.
El entrenador optó por no cambiar el esquema en los dos partidos siguientes, uno por la Champions y otro por la Liga, y mantuvo el 4-3-3 que lo caracteriza.
Para el partido contra el Bayern Leverkusen, mandó a Sandro Ramírez, de 20 años, para que conforme el tridente ofensivo junto a Luis Suárez y a Neymar. El panorama pintaba gris para el barça en este partido, ya que caía por 1-0 desde el minuto 22; pero recién en el minuto 80 logró reaccionar y logró dar vuelta el partido con goles de Sergi Roberto y Luis Suárez, con dedicatoria para la Pulga.
Mientras, no contó con la misma suerte en el partido contra el Sevilla, ya que además de Messi también estuvo afuera Iniesta, otra de las claves en el funcionamiento del equipo catalán. Enrique mantuvo el esquema e incluyó a Sandro Ramírez, otro juvenil de 20 años, en lugar de Messi, junto al uruguayo y al brasileño. Barcelona perdió 2-1 en este partido, solo Neymar logró descontar ya cerca del final del encuentro. Y al equipo le llovieron las críticas.
Hasta el momento, ninguno de los reemplazantes de Messi, ni Munir ni Sandro Ramírez, lograron marcar un solo gol en la temporada, desaprovechando así la oportunidad que se les presenta por las lesiones.

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