El enganche Pablo Aimar dejó entrever temprano la posibilidad de no jugar más al fútbol por no estar en su plenitud física, en la previa del partido ante Guaraní de Paraguay, en el estadio Monumental de Núñez, y pese a que aclaró que no tiene ningún problema con el entrenador Marcelo Gallardo, horas después le hizo saber a sus compañeros del plantel que no va más, se retira.
El comunicado, escrito a través del grupo de Whapsapp de los jugadores de River, circuló rápidamente en las redes tras la victoria del millonario frente a los paraguayos.
El mensaje decía:

"Compañeros, antes que nada quiero agradecerles a todos por lo bien que me trataron estos meses que me tocó pasar con ustedes. La pasé muy bien, siendo parte de un grupo de personas fantástico. Intenté todo para poder estar físicamente a la altura de ustedes. No me dio. Ayer me comunicaron que no voy a estar en la lista de la Copa y lo entiendo, no quiero ocupar un lugar que seguramente es para otros muchachos. Por eso decidí dejar de jugar profesionalmente. Los voy a estar alentando desde fuera, espero que consigan todo lo que se merecen. Un día paso a saludarlos y agradecerles personalmente por cómo me trataron. Grandes abrazos para todos".

Aimar, que debutó en la Primera de River el 11 de agosto de 1996, regresó al club de Núñez el 4 de enero, en condición libre procedente de Johor Darul Takzim FC de Malasia.

El cordobés, que fue operado el 12 de febrero de 2015 de su tobillo derecho, estuvo casi cuatro meses inactivo y volvió a jugar poco más de 15 minutos el 31 de mayo en el triunfo de River sobre Rosario Central, de local, por 2-0, correspondiente a la 14ta. fecha del torneo de Primera División. Ese terminó siendo el adiós de Aimar, uno de los últimos ídolos de la entidad millonaria.

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