Una de las claves para que Central Norte llegue hasta las semifinales tiene nombre y apellido. Daniel Cravero. El entrenador tomó el mando tras la salida de Christian Lovrincevich, que no había logrado la efectividad esperada. A partir de entonces, logró una racha de quince partidos sin perder, clasificó a la segunda fase, luego metió al cuervo en los play-offs y superó los cuartos de final. El equipo no se quedó sin nafta en la semifinal ni disminuyó su nivel ni tuvo malos planteos. El problema fue que el gol no llegó. Así de simple.
Al finalizar el partido, Cravero se reservó de opiniones y comentarios. No tuvo contacto con la prensa, por la bronca que arrastraba por todo lo que había acontecido en un partido bochornoso en el que el fútbol pasó a un segundo plano. El entrenador no confirmó si seguirá al mando del equipo o no. Todavía no decidió su destino y seguramente mantendrá una reunión con la CD en esta semana. Después de perder la semifinal, quedó todo tenso en Central Norte y habrá que esperar que pase la calentura para tomar decisiones y proyectar el 2016, año en el que se jugará un Federal B optativo, corto y de transición.
Lo cierto es que Central Norte, más allá de la eliminación, contó con números importantes, tales como una racha de 15 partidos sin perder, con 8 triunfos y 7 empates en condición de local. A su vez, en la era Cravero el cuervo jugó 23 partidos en total, de los cuales 11 terminaron con victoria, 9 empatados y solo 3 perdidos. De esta manera, el Chango consiguió una efectividad del 61%.
Esta semana se evaluará si la dirigencia le propone nuevamente continuar en el cargo. Y cuáles serán las condiciones que pondrá Cravero para seguir. El clima siempre fue bueno con el DT, solo hubo un malentendido durante todo el tiempo que estuvo en Central, cuando tras un error de comunicación y un atraso salarial se ausentó de una práctica.
Cravero tendría “banca” para seguir en Central Norte.

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