Dany Nolasco es un ejemplo de dedicación, constancia, apego al trabajo y humildad. El reconocido árbitro salteño carga sobre sus espaldas 21 años de trayectoria en el referato y varios clásicos jugados. Y por primera vez tendrá la chance de actuar en una final de vuelta por un ascenso como juez principal. El juez oriundo de la localidad de La Poma fue designado para dirigir la revancha entre Racing de Córdoba y 9 de Julio de Morteros (la academia debe remontar el 2-4 de la ida), el domingo, a las 19.30, en la complicada fortaleza cordobesa de Nueva Italia.
Un premio a una trayectoria impecable para quien estará acompañado por los también salteños Gustavo Gómez y Cristian Yareco. "Este reconocimiento es el fruto de un trabajo grupal con Agustín Copa, Ramón Tornero y árbitros como Royano, Gómez, Fabián, Bustelo, Guaymás. El arbitraje salteño está creciendo y el Consejo Federal no solo nos elige por capacidad, sino también porque saben que somos honestos, sanos y confiables. Por eso confían en nosotros para finales de este tipo", expresó el referi.
El juez salteño, quien hoy afronta un nuevo desafío como legislador provincial representando a su querida La Poma, contó sus sensaciones en diálogo con Alentandooo. "Me pone feliz que me designen para una final por mí, por mis viejos, por La Poma misma. Yo llevo a La Poma como banderita donde el arbitraje me lleve. Hoy estoy abocado a la tarea política, que es más sacrificada. Me debo hoy primero a mi pueblo y luego al arbitraje, hoy tengo menos tiempo que antes. Hay gente que sale a jugar a la pelota como un hobby, y el mío es el arbitraje. No me gusta hacerme putear, pero disfruto cada vez que me toca dirigir junto a grandes amigos, como Javier Bustelo, Gustavo Gómez, Cristian Yareco, que es un chico en crecimiento. Somos todos los árbitros salteños hermanos y amigos, somos una familia", contó.
Nolasco rememoró además su vasta experiencia en finales como árbitro asistente. "Dirigí definiciones de ascensos y descensos en canchas bravas; a Boca Unidos, Central Córdoba de Santiago del Estero, Sportivo Belgrano de San Francisco, Universitario de San Luis. Viví 15 o 20 situaciones que fueron decisivas en el fútbol", rememoró.
En relación a cómo se prepara para dirigir un encuentro definitorio, el colegiado explicó algunos detalles: "Nosotros hacemos una tarea previa en el hotel donde nos alojamos y tomamos nota de todo: las circunstancias, los antecedentes, el contexto, previniendo todo lo que nos pueda pasar. Nos fijamos en la hinchada, en cómo se dio el primer partido, en las repercusiones de los medios, en lo que se habla, en la actuación del árbitro de la primera final. Uno debe ser muy precavido".
Nolasco recuerda de una manera especial a los clásicos salteños que le tocó dirigir y se refirió al manto de desconfianza que tejieron en su momento dirigentes del fútbol local para con los árbitros de la casa. "Cuando me designaban para dirigir un clásico en Salta me transpiraban las manos. Son esos partidos a los que los dirigiría gratis. Son enormes desafíos por cómo nos exponemos, pero son los más lindos, más allá del día después, el hecho de tener que salir el lunes a poner la cara y que te conozcan todos. Pero uno se prepara para eso. Tienen un gustito especial los clásicos, yo los quiero jugar siempre. Más allá de lo que digan o la desconfianza en su momento, nosotros estamos capacitados, dirigimos clásicos en Jujuy, en Tucumán, donde no es cualquier cosa", se defendió, para luego agregar: "Hoy tenemos a una figura muy importante como Federico Guaymás Tornero, que ojalá en poco tiempo pueda llegar a Primero, él está física, técnica y mentalmente preparado para dirigir en una máxima categoría", remarcó.
El experimentado juez se topó también con un dilema. Sin desearlo como padre, desparramó una pasión ineludible en su hijo, quien siguió sus pasos y desde hace dos años dirige en la Liga Salteña.
Dany aclaró que no le da consejos a su hijo y dejó en claro que el amor por el arbitraje no es hereditario.
"No le doy consejos, lo dejo que él haga su camino. El arbitraje no se hereda, lo tenés que sentir. Tenés que vivir, sentir como árbitro, tener sangre de árbitro, comportarse como árbitro, cuidar hasta la vestimenta con pasión. Es muy duro este oficio y no es para cualquiera", afirmó.




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