María Constanza Gómez, o simplemente Coti, intuyó que este año era decisivo en su carrera como jugadora de hockey y, tras un excelente 2014, dará un paso gigante: el lunes viajará a España para sumarse al plantel del Real Sociedad de Tenis de Santander.
Horas antes de armar las valijas y dejar su querido Popeye, habló con El Tribuno sobre su pasado y lo que pretende para un futuro no muy lejano.
"Será la primera vez que voy a ir a jugar a otro lugar y si bien años anteriores ya me habían llamado, no pude viajar por no tener doble nacionalidad y por lo limitado que es el cupo de extranjeros", comentó Constanza, de 25 años.
El seguimiento de los españoles a la joven espinaca se debió a la recomendación de otra salteña de Popeye, Macarena Pescador, quien ya integró las filas de ese conjunto. "A principios de noviembre arreglamos mi incorporación al Real Sociedad de Tenis y un mes después me buscó otro club de Islas Canarias (el Taburiente), pero yo ya tenía todo listo para irme a Santander", contó Coti.
Constanza no estará sola, porque además de ella habrá otras tres argentinas: una de Córdoba y dos chicas de Mar Del Plata y todas compartirán un mismo departamento.
"Ese será otro desafío para mí por la convivencia, pero trataré de dar lo mejor tanto en lo profesional como en lo personal", agregó.
Con respecto al club que la contrató, Gómez dijo: "Es una institución muy grande y muy linda. El hockey entrena en el complejo La Albericia".
El equipo, por su parte, juega la Liga de Honor, que es la más importante del país y cuyo nivel crece paulatinamente todos los años.
Coti explicó que el torneo se divide en dos etapas: "La primera parte será entre el 1 de marzo y abril y la segunda comienza en septiembre".
"En principio voy para disputar los siete partidos de la primera parte pero con la intención de volver después de mitad de año", contó.
La popeyana sabe que el salto de calidad será el estimulo que de a poco se desgasta en Salta, por el hecho de integrar el conjunto que hace diez años viene ganando torneos ininterrumpidamente.
"La verdad que es difícil jugar acá, sobre todo por lo mental. No terminas jugando al mismo nivel que lo hacés en la Liga Nacional. Sin embargo, en nuestro club siempre aspiramos a más y las chicas que suben ya vienen con esa idea. Pero somos las más grandes las que les damos la tranquilidad que necesitan quienes recién dan sus primeros pasos. Afortunadamente es un grupo bárbaro", dijo con nostalgia y no es para menos, porque su vida fue y será Popeye.
"Si no estoy en mi casa, estoy en el club. Llevo el apellido Gómez y desde siempre soy parte de Popeye. Nacés y te mandan y después nunca más te querés ir", señaló la deportista.
La transferencia de Coti fue muy festejada en la familia espinaca y por eso le harán la despedida correspondiente este fin de semana.

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