"Nosotros garantizamos la seguridad para realizar el partido", afirmó José Manuel De la Sota, en declaraciones a radio La Red. El político dijo que "sería un gran ejemplo para el país que los dos equipos más grandes de la Argentina tengan un gesto de reconciliación".
"El fútbol tiene que ser un factor de unión, como dice el Papa. Como lo hizo (Nelson) Mandela con el rugby en Sudáfrica. La Argentina necesita reconciliarse", planteó el dirigente político. Asimismo, comentó que "los violentos no entran en Córdoba. Los barrabravas ni siquiera ingresan a la provincia. La casa se reserva el derecho de admisión".
De la Sota dijo que tanto ómnibus como autos particulares serán monitoreados por escáners móviles y puestos de Policía Caminera en todos los accesos a la provincia. "Hay que dar gestos de madurez. Estoy seguro que los directores técnicos van a aconsejar sanamente a los futbolistas. Y los directivos tendrán una muy buena oportunidad para reanundar relaciones. El fútbol tiene que unir. No puede ser patrimonio de los violentos", sentenció De la Sota.
El partido se disputará el martes 9 de junio, fecha en la que la CGT opositora anunció un paro de actividades en todo el país. El último Superclásico entre Boca y River, que se disputó por los octavos de final de la Copa Libertadores, se debió suspender cuando restaba por jugarse el segundo tiempo, debido a una agresión con gas pimienta de la que fueron víctimas los jugadores "millonarios".

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