El detrás de escena de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro tiene a 45.000 voluntarios de todo el mundo realizando trabajos vitales para la organización. Desde chequear la autenticidad de miles de acreditaciones hasta resolver problemas informando dirección y hora exacta de cualquiera de las pruebas que se vienen desarrollando desde el pasado 6 de agosto.
Entre tantos voluntarios se encuentra un reducido grupo de salteños que aceptaron el desafío de ayudar y poder vivir de cerca lo que se realiza en la ciudad carioca. Imanol Agüero es uno de ellos y para Alentandooo contó como vive esta experiencia.
Imanol vive en barrio El Tribuno, estudia Biología en la Universidad Nacional de Salta y es vicedirector ejecutivo de la sede salta de la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (OAJNU).
"Esto de ser voluntario se me dio por una convocatoria que mandaron por el mail institucional de OAJNU. Me inscribí llenando el formulario en febrero de 2014, sin mucho interés de participar, pero era una oportunidad que tenía que aprovechar", contó Imanol desde el Centro de Olímpico de Copacabana, donde se desarrollaron las actividades del beach voley.
El salteño contó que como requisito le pidieron hablar portugués o inglés y tener disponibilidad durante los días de los Juegos. Tanto los gastos de pasaje y hospedaje corren por su cuenta; pensaba viajar en avión, pero terminó viajando en una camioneta junto a algunos amigos. Otros salteños que realizan su trabajo voluntario en Río son Luciana Frutos y Agustín Vacaflor. Entre todos se dividen los gastos de alquiler para que la estadía sea más liviana económicamente.
"Es una muy linda experiencia, estás al lado de grandes personalidades del deporte y con voluntarios y personas contratadas de todas partes del mundo. Mi trabajo consiste en hacer el control de las credenciales de los atletas que estén compitiendo en todas las disciplinas que se desarrollarán en Copacabana, como así también hacer el seguimiento de los pases de entrenamiento, control de permisos (para evitar credenciales duplicadas o no autorizadas), y llevar el control de permisos para comités olímpicos invitados, familiares de atletas y servicios tercerizados de seguridad, limpieza e infraestructura", contó Imanol.
La seguridad es un aspecto fundamental de los Juegos y el salteño cuenta el trabajo que se realiza para evitar que personas no habilitadas ingresen a los escenarios olímpicos. "La seguridad, por lo menos en el ingreso a cada centro olímpico es muy estricta. Cada credencial tiene un código de seguridad, marcas de agua y hologramas que validan su autenticidad, pero de todas formas se escanean y se verifica que no hayan registros duplicados o no autorizados. Además, la ciudad posee una gran cantidad de efectivos policiales y fuerzas de gendarmería que están en todo momento cuidando la seguridad de los que visitan los centros olímpicos".
Imanol y el resto de los voluntarios trabajan seis horas por días sin recibir remuneración monetaria por lo que realizan, con una hora destinada al almuerzo o cena. "Como yo trabajo de noche me toca la cena, la cual está totalmente cubierta por el Comité Olímpico Internacional", señaló Agüero.
Los salteños permanecerán en Río hasta el próximo martes, es decir dos días después del cierre de los Juegos. Volverán con una experiencia inolvidable y con la satisfacción de haber cumplido con el espíritu del voluntariado.

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