Muchos creen que son las píldoras mágicas, que se convertirán en "señores músculos". Pero no es así. Una buena y equilibrada alimentación es suficiente para que los deportistas puedan desarrollar su actividad con normalidad y rendir bien.
Desde Alentandooo.com abordamos el tema de los buenos hábitos alimenticios que pueden suprimir las proteínas y suplementos artificiales que algunos deportistas consumen por sus propios medios, sin consulta médica. Es que los riesgos no son visibles ahora, en el corto plazo; pero sí podrían serlo en un futuro.
Las proteínas sirven para generar tejidos y favorecen el crecimiento de la masa muscular. Existen las proteínas naturales como la carne, la soja, los lácteos, el maní, etc. Y también las artificiales, que muchas veces se venden como "la gran solución", y mal administradas pueden traer muchos riesgos, como ser problemas cardiovasculares, renales y óseos.
Para abordar este tema, la licenciada en Nutrición Lorena Páez, que es antropometrista ISAK y trabaja para el centro de alto rendmiento de la UAR en Salta, abrió las puertas de su consultorio y aportó sus conocimientos para esta campaña.
"La alimentación cotidiana en Argentina y Salta tiene un alto valor proteico y con proteínas de alto valor biológico; las carnes, por ejemplo, y los lácteos. El tema es que un deportista no se puede alimentar solo de proteínas; sino que tiene que ser equilibrado. Por ejemplo, un jugador de cien kilogramos necesita solo veinte gramos de proteína y con un bife del tamaño de la palma de la mano se cubre fácilmente ese valor; no es necesario recurrir a una artificial", comenzó explicando la especialista.
La distribución de estos suplementos o proteínas es de venta libre; por lo que no existe mucha legislación al respecto y es necesario generar conciencia al respecto. "Muchas veces en las etiquetas se muestran cosas fraudulentas; se miente mucho. Insisto que con cuatro comidas y colaciones los deportistas cubren todos sus requerimientos proteicos, de minerales, vitaminas y todo lo que necesitan", insistió Páez.
Ahora bien, las personas que compran por motu proprio estos productos deben conocer los riesgos a los que se enfrentan: "La proteína no se almacena en el cuerpo, entonces todo se elimina por la orina. Y el exceso de proteínas puede producir una sobrecarga en el riñón; los jóvenes la pueden tolerar, pero los problemas pueden aparecer de acá a unos años. Además, no sabemos en todos los casos qué sustancias tienen estos productos; pueden causar algún daño, no los podemos asegurar", dijo la nutricionista.
Además, con el correr del tiempo, o al llegar a los cincuenta o sesenta años, los deportistas que consumieron proteínas artificiales de manera irresponsable y sin consultas médicas pueden enfrentarse a problemas cardíacos y hasta alteraciones en la matriz proteica del hueso. Para tomar conciencia ¿no?
Una dieta equilibrada
No solo es esencial un estricto examen médico antes de hacer deportes, sino también saber alimentarse para desarrollarlo a pleno, ya sea de manera amateur o en el área profesional.
"El deportista tiene que ingerir todos los grupos de alimentos. Los lácteos son fundamentales por el tipo de proteína de alto valor biológico; después, los alimentos cárnicos, las frutas, los cereales y los alimentos con fuentes de hidratos de carbono complejos son fundamentales, porque son los que dan la energía", explicó la profesional. ¿Y de qué hablamos cuando decimos hidratos de carbono complejos? "De semillas, pastas, legumbres. Lo importante de todo esto es que los deportistas necesitan energía y una dieta equilibrada para rendir lo mejor posible", sentenció Páez.

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