Los hinchas salteños de River Plate volvieron a vivir su mágico y eterno idilio con el equipo de la banda roja en una noche fría de agosto. Otra vez quedaron enamorados y cautivados aquellos colores tan magnéticos por estas tierras. Y como en todo romance, pasaron por todos los estados en noventa minutos: ansiedad, nervios, pasión, locura, incertidumbre, sufrimiento y un éxtasis explosivo de felicidad que fue reservado para el final.
Con un Martearena repleto, colmado por 20 mil riverplatenses salteños, el conjunto de Marcelo Gallardo tuvo que sufrir más de lo merecido para conseguir su pasaje a los octavos de final de la Copa Argentina: se impuso por 2 a 1 a Estudiantes de San Luis de forma agónica y gracias a un providencial tiro libre cerrado y con efecto de Gonzalo Martínez, que sorprendió al arquero puntano en tiempo de descuento para que el público salteño estalle y se desahogue.
Embed
Pero como en todo romance hay una parte que entrega todo y otra que no concreta y se hace desear hasta el final, el millonario padeció mucho su falta de efectividad al punto que por momentos hizo peligrar su pasaje a octavos de final ante un rival sustancialmente inferior. E hizo sufrir más de la cuenta a sus fieles salteños.
El millonario fue dominador del encuentro de principio a fin, manejó el balón y exhibió mayor justeza en los pases, especialmente durante la segunda etapa y gracias a la injerencia de sus jugadores más claros, Ignacio Fernández y Tomás Andrade. Precisamente Nacho le dio el primer gol al millo con un remate rasante de más de 30 metros que descolocó al arquero Brasca, a los 34 minutos del primer tiempo.
Pero a River solo lo preocupó el propio River cuando perdió la pelota en el medio, con una defensa adelantada, y por momentos recurrió al juego brusco de Ponzio para recuperarla. Tras dilapidar un sinfín de ocasiones en la segunda mitad, en el epílogo Mosset aprovechó una distracción defensiva y marcó el empate que parecía desarticular al millo. Y cuando los penales parecían inminentes, el Pity la mandó a guardar de tiro libre y desató el desahogo monumental en Salta.
Ahora River se medirá en octavos de final al ganador del choque de 16avos entre Arsenal de Sarandí y Defensores de Belgrano, encuentro que se disputará el próximo jueves.

Se quedaron sin Mandrake
El jugador de River que más magnetizaba a los salteños en la previa era sin dudas Andrés D’Alessandro. El Cabezón se bajó del partido a último momento por una indisposición estomacal y el hincha no pudo disfrutarlo en cancha.

Ponzio y Mora, los “del pueblo”
Ante la ausencia de D’Alessandro, por detrás del DT Marcelo Gallardo, Leonardo Ponzio y Rodrigo Mora fueron los depositarios de los mayores reconocimientos de los salteños. En la previa, cuando la voz en off anunciaba los equipos, el volante fue el más aclamado, junto a Jonathan Maidana. Y cuando el uruguayo ingresó en el segundo tiempo fue recibido por una tormenta de aplausos. Los tres son los “sobrevivientes” de la última Copa Libertadores.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia