En Casa Amarilla todo transcurría con normalidad y Boca entrenaba con vistas al esperado superclásico del jueves, cuando la presencia de un "extraño" en la tribuna de periodistas alteró el orden y obligó a desalojar el predio. Aunque parezca ridículo, el personal de seguridad del club tomó la decisión de desalojar dicho espacio ante la presencia de un supuesto infiltrado de River que observaba la práctica para intentar sacar información.

Para evitar todo tipo de inconvenientes y herir susceptibilidades, la orden fue sacar a todos los periodistas presentes y así evitar correr cualquier tipo de riesgos de cara a lo que será el partido más importante del año para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena.
Los xeneizes realizaban su última práctica antes de quedar concentrados para el partido. Allí fue cuando habrían reconocido a un periodista partidario de River que fue detectado por las autoridades.

La palabra de Gago

Como uno de los principales referentes que es de Boca (los otros, Agustín Orion y Daniel Díaz), el mediocampista del equipo de Rodolfo Arruabarrena, Fernando Gago, se convirtió en la voz del plantel "xeneize" de cara a la revancha del jueves ante River. Y, en la conferencia de prensa posterior al entrenamiento que se dio en el Complejo "Pedro Pompilio", habló al respecto. Las frases más salientes fueron:

"Yo creo que es difícil analizar el resultado del primer partido, aunque es importante que no nos hayan convertido goles. El gol de visitante implica una diferencia, pero tenemos que pensar en ganar y lograr la clasificación. Tenemos muchas ganas, queremos que la ansiedad y las ganas sean positivas para afrontar el partido de la mejor manera".

"Es complicado imaginarse el partido que viene, el nerviosismo y las ganas de ganar generan que haya poco juego, además en una instancia decisiva. Ninguno de los dos equipos hizo un buen partido, fue muy cortado, no hubo muchas situaciones. Seguramente va a ser trabado, es un clásico, sabemos lo que significa. La idea es pasar la fase".

"Me tocó la desgracia de ser expulsado en el clásico anterior por una mano que no fue, pero hay que dejar a los árbitros tranquilos, que hagan su trabajo, tenemos que dedicarnos a jugar".

"El sistema va a ser el mismo. Es una lástima la lesión de Martínez, venía siendo desequilibrante para nosotros".

"Yo pienso en Boca y no en lo que viene haciendo River, nosotros tenemos que hacer nuestro juego".

"Yo creo que el partido depende de cómo nosotros lo planteemos. Si atacamos y presionamos, a ellos se les va a complicar no tener tanta presión adelante. Somos dos equipos que pretendemos atacar, tener una presión alta, eso implica riesgos atrás, pero todo se verá mientras se vaya jugando".
"Son finales, con la intensidad y el juego tenemos que estar al máximo siempre. Obvio que hay un límite y una responsabilidad porque tenemos todos la misma profesión (en relación al juego brusco de la ida). Pero tenemos que bajarle un poco la ansiedad a los árbitros, a la violencia, es un partido de fútbol y hay que jugarlo así".

"Hay que jugar al fútbol, no se gana nada con otras cosas. Las revoluciones están más arriba que un partido normal, pero hay que bajarle un poco el tono a esto".

"No se puede explicar lo que es jugar un Boca-River, más para mí que me toca jugarlo desde los 9 años, porque soy hincha es lo máximo que me puede tocar como jugador. Lo más lindo es jugar un clásico en la cancha de Boca".

"Creo que en el partido del jueves importa solamente el resultado".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia