Diego Milito había anunciado hace seis meses que luego de este torneo se retiraría y en las últimas horas derribó las pocas luces de esperanzas que aún sostenían los fanáticos académicos.
El ídolo de Racing confirmó una vez más que jugará los últimos tres partidos: dos por el torneo de Primera División y uno por la Copa Argentina, precisamente, frente a Gimnasia y Tiro.
"Di todo lo que tenía. Ya no le puedo dar nada más a este grupo. Hasta acá llegue. Hice una muy linda carrera, me quedo con eso y el cariño de la gente de Racing que es lo que más me emociona. Vengo hace bastante tiempo con este dolor de rodilla que no me permite disfrutar al máximo de los entrenamientos y los partidos", sentenció el Príncipe en la charla que mantuvo con Indirecto (por TyC Sports).
La espina que quedará clavada en este cierre de su brillante trayectoria estará enfocada en la Copa Libertadores, aunque para él no será un fracaso, a diferencia de lo dicho por el paraguayo Romero. "Respeto la opinión de Oscar, pero la palabra fracaso me suena bastante fuerte. Me hace bastante ruido. Nosotros hemos dado todo como equipo, creo que el fracaso es cuando tenés algo para dar y no lo das. La tristeza es la misma, está claro", opinó.
Diego Milito asegura que le "hubiese gustado jugar un poco más en la Selección", como una de las cuentas pendientes y de reconocer que "me gustaría sentarme en el banco de suplentes de Racing en el futuro", confesó la extraña relación que mantiene con su hermano Gabriel mientras crecen las chances de que se convierta en técnico de Independiente. "Ni le hablo a Gabriel. Me preguntaba si había hablado y no hablé con él en estos días. No hay mucha comunicación cuando pasa del otro lado", reveló.

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