Muchas personas creen que quienes cumplen sus condenas en las cárceles, no están aptos para ser reinsertos en la sociedad. Los boxeadores Diego Vidaurre y Ezequiel Segundo son la prueba de que cambiar las malas conductas es posible.
Ahora el "Zurdo" Vidaurre quiere debutar en el profesionalismo ante su amigo "Dinamita" Segundo y si éste acepta, se enfrentarán el 6 de noviembre. Pese quien resulte ganador, los dos ya consiguieron su mejor título: el dejar los malos hábitos en el pasado.
"A mediados de octubre ya voy a obtener la licencia de profesional. Es algo que busqué toda mi vida y no hay nada mejor que debutar ante un grande como Ezequiel Segundo", dijo Vidaurre a El Tribuno.
"Me vendría bien pelear porque él es el mejor de Salta y siempre peleo con los mejores. Además nos iniciamos juntos en el penal. Quiero desafiarlo y a través del diario quiero que lo sepa y acepte", agregó.
Si bien son amigos, el "Zurdo" le puso pimienta y lo apuró: "Que no arrugue, no le voy a pegar tan fuerte".
Por lo pronto y a la espera de la contestación de "Dinamita", el púgil trabaja junto Claudio Tula. Mientras tanto tuvo peleas en Jujuy y Santiago del Estero.
"Ahora estamos entrenando con la mentalidad de pelear el 6 de noviembre. Me gustaría que sea en el Delmi, pero va a depender de mi promotor Sergio Oliver Calvet", sostuvo.

El cambio de mentalidad
Para febrero de 2011, sobre sus espaldas pesaban duras condenas que los llevaron tras las rejas. Vidaurre cumplía un año y medio por el delito de intento de homicidio en una pelea, mientras que Segundo recién había ingresado a la Unidad Carcelaria por una serie de graves delitos: robo en poblado y en banda, hurto calificado por escalamiento, robo en poblado y en banda en grado de tentativa, robo calificado por escalamiento, amenazas calificada por el uso de arma y hurto.
No se conocían, pero el guante y los puños los unió en la escuela Carlos Monzón, del Servicio Penitenciario.
"A fines de 2010 me inició Tula. De a poco me empezó a gustar el boxeo y empecé a ponerme las pilas. Ahora estoy eternamente agradecido a este deporte porque por los guantes pude recuperar mi libertad".
Y agregó: "Gracias al boxeo cambié mi forma de ser. A fines de 2011 representé a Salta en un campeonato argentino. Fue una gran responsabilidad y salí campeón amateur".
En ese torneo se dio una particularidad: Segundo y Vidaurre disputaban las semifinales ante dos rivales bonaerenses. Uno ganó y el otro se quedó con las ganas de enfrentar a su amigo. "Ahí quedó pendiente la pelea ante Ezequiel".
La relación de amistad entre los boxeadores se inició para esa época. "Él estaba en la segunda ala del pabellón E y yo en la primera. La sección donde estaba Segundo era más difícil. Había poca conducta, pero antes de salir en libertad fue trasladado a la parte donde estaba alojado yo, que era más tranquila. Aunque todo pabellón tiene sus cosas", amplió.
"Ahora puedo dejar todo eso atrás, mi vida cambió en un 100%. Fue grandioso cuando empecé a boxear. Mi meta era llegar al profesionalismo y acá estoy. Seguro que Ezequiel va a aceptar", cerró.

"El Delmi sería ideal"
El promotor de Diego Vidaurre, Sergio Oliver Calvet, habló con El Tribuno sobre el posible combate entre los ex internos del penal de Villa Las Rosas: "Si se da la pelea, a mi como promotor de boxeo me enorgullecería poder llevarla de la mejor forma. Sería un gran enfrentamiento para Salta porque la gente se va a encontrar con dos boxeadores explosivos".
Con respecto al lugar, Calvet dijo: "Una pelea de semejante envergadura tiene que tener un escenario importante. Hay que hablarlo con la gente del Delmi, ahí sería ideal".

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