El robo de las toallas oficiales de Wimbledon se convirtió en todo un tema para los organizadores.
Según el All England Club, sólo el 20 por ciento de las más de 6.000 toallas son devueltas por los jugadores, que deliberadamente se llevan varias toallas por partido para coleccionar o regalar.
El domingo, los tenistas juniors fueron señalados por la organización, que considera que organizan una especie de competición para ver quién se lleva más "souvenirs" de Wimbledon luego de sus partidos.
Con la certeza de que ya faltan unas 130.000 libras esterlinas (172.000 dólares) en toallas, el torneo de Londres decidió darles a los juniors toallas blancas.
Pero no sólo los juniors fueron señalados por la organización, sino que los tenistas top, incluidos los dos número uno, Novak Djokovic y Serena Williams, han reconocido haberse llevado varias toallas en cada partido.
"Planeo antes del partido dejar la mitad de mi bolso vacío o un bolso entero para las toallas que me llevo de Wimbledon", admitió el serbio Djokovic antes de ser eliminado en la tercera ronda.
Según Spring, la estadounidense Serena Williams es una leyenda en este arte.
Cada jugador recibe dos toallas por partido, que debería dejar en su silla al dejar la pista, pero los oficiales no pueden obligarlos. Y con las interrupciones por lluvia, en cada reanudación vuelven a tener dos nuevas toallas disponibles.
Las toallas de Wimbledon son hechas 100 por ciento de algodón, miden 70 x 133 centímetros y pesan 500 gramos.
En la tienda oficial del torneo, frente al portón de la entrada 5 del All England, las toallas son el producto más vendido. Cada una cuesta 29 libras (38 dólares)

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia