El volcán Incahuasi, de 6.638 metros de altura, es una de las 10 montañas más altas de América. Se encuentra en el límite entre Catamarca y Chile, en un área conocida como la "zona de los seismiles", un sector que cuenta con trece cumbres con alturas superiores a esa cifra.
Hasta ese lugar llegaron dos andinistas salteños, Emilio González Turu y Joaquín Sagasta, de tan solo 19 años, junto al escalador cordobés Adrián Gandino, con el objetivo de coronar la cima de este macizo, uno de los más importantes del Hemisferio Sur.
Los montañistas debieron hacer frente no solo a la altura de la montaña sino a la falta total de agua, acentuada en esta temporada, por lo que tuvieron que transportar durante la expedición decenas de litros de líquido.
El campamento base se situó a 4.800 metros y después de tres jornadas de aclimatación lograron llegar a los 5.700 metros, punto donde se instaló el campamento desde el cual se realizó el asalto final a la cumbre. Tras dos días de espera, ocasionados por un fuerte temporal de nieve, granizo y tormentas eléctricas, los escaladores alcanzaron su meta a las 16 del 20 de enero.

Una preparación meticulosa

El ascenso a una cumbre de las características del Incahuasi requirió de un planeamiento cuidadoso, tanto a nivel físico como logístico. Los andinistas se prepararon por casi 4 meses para una aventura que los llevó a un lugar sagrado para los Incas. En sus laderas se encontraron restos arqueológicos que son testimonio de un pasado glorioso.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia