Gimnasia y Tiro mostró sus 500 sombras, de esas que encienden alertas y que preocupan a tan poco tiempo de una competencia oficial. Aunque no tan oscuras como las que mostraron los inadaptados en las tribunas, aquellos que ya hicieron de las absurdas riñas de guapos un folclore ridículo que se practica con frecuencia en el Gigante del Norte, poniendo de manifiesto que ni en un amistoso hoy existen garantías para el hincha que asiste a una cancha para disfrutar de un encuentro en paz.
Pero el albo también mostró con intermitencias sus luces, sobre todo en el segundo tiempo de la última prueba fuerte, de cara al inicio del Federal A.
El equipo de Luis Rueda cayó en su quinto y último amistoso, por 3 a 2, en el Gigante del Norte, en manos de uno de los candidatos del campeonato que se viene y futuro rival del albo en la zona, el reforzado San Martín de Tucumán.
Si bien los amistosos son mediciones con resultados, en muchos casos, anecdóticos, desnudan las falencias en el andamiaje colectivo de un equipo, potenciadas por el apremio de los calendarios cuando la cuenta regresiva se vuelve estrecha a la espera de la competencia fuerte (el debut con Andino de La Rioja será el domingo). El albo se mostró errático e impacientó a su gente en los primeros 45 minutos, plasmando un esquema 3-4-1-2, evidenciándose inconexo entre líneas, sin el peso específico esperado para sus usinas creativas Pablo Motta, Álvaro Aguirre y Nicolás Gianni. Fue un primer tiempo de pesadilla en el que el albo no encontraba el ritmo, fallaba en todas sus resoluciones colectivas y la pasaba mal en defensa. Durante ese periodo de juego, el local estuvo perdido, fue repetitivo, y los generadores no aparecieron y eran víctimas de la monotonía de pelotazos sin sentido. El ciruja madrugaba con un 0-2 por las conquistas de Brian Uribe y de Ricardo Ibarra.
Pero, en el complemento, hubo un click en Gimnasia, ese cambio de ritmo, actitud y predisposición de la pelota necesarios para torcer una adversidad. Con el ingreso de Bielkiewicz para conformar el tridente ofensivo con Hugo Prieto y Leandro Zárate, el millonario mostró otra cara y con ímpetu lo empató, por la Chancha -de penal tras una infracción a Rubén Villarreal- y por el ingresado Tomás Basualdo.
Y en el final llegó un polémico penal que Bucci cambió por gol y que le impidió al albo mantener su breve invicto en la pretemporada 2015.

Los estúpidos dieron la nota

Las internas entre hinchas que tantas veces atormentaron en Juventud y en Central Norte hoy se viven en Gimnasia, aún antes de arrancar la competencia oficial. Esto refleja claramente lo enviciado que está el fútbol salteño. Las peleas en las tribunas ayer recrudecieron antes del final del amistoso y tuvo que intervenir Infantería para reprimir.


El Gigante debe ser la fortaleza

Diego Bielkiewicz se refirió a la salida controvertida de Vicente Monje y al torneo que se viene. "Pasamos una semana difícil, pero eso queda en el pasado, tenemos que pensar en lo que viene. Tenemos que pelear lo más arriba posible y uno de nuestros objetivos es hacernos fuertes en nuestra cancha", expresó el atacante.


Con un penal inexistente

Federico Córdoba, el primer asistente de Gustavo Gómez, advirtió una mano inexistente de Federico Rodríguez en el área de Gimnasia casi en el final. El juez no dudó en su colaborador y cobró el penal con el que Diego Bucci establecería el 3-2 definitivo a favor del ciruja. Los jugadores del albo, furiosos, se quisieron "comer" al lineman.


No se baja
del mercado

La partida traumática de Vicente Monje (agredió a un compañero, Rueda le cerró las puertas y pegó el portazo) obliga al DT del albo a precisar un refuerzo más. Denis Caputo sigue siendo la opción más viable. En otro orden, para hoy o mañana se esperan las habilitaciones desde el exterior de Hugo Prieto y Nicolás Gianni.

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