El Arsenal (2º) logró ayer un triunfo agónico ante el líder por 2 a 1, Leicester, que jugó casi toda la segunda mitad con un hombre menos, y vio cómo los Gunners les superaban en la última jugada con un gol de Danny Welbeck.
El Leicester se adelantó (minuto 45) con un tanto de su delantero y máximo realizador del campeonato, Jamie Vardy, al transformar un penal que significó su gol 19º en liga.
Los cambios realizados por el técnico local, el francés Arsene Wenger, surtieron el efecto deseado ya que los dos goles del Arsenal los anotaron atacantes que salieron desde el banco.
Theo Walcott (70) igualó con un disparo desde el área pequeña, y Danny Welbeck llevó la apoteosis al Emirates Stadium al cabecear una falta puesta en el área por el alemán Mesut Ozil en la última jugada del partido.
Con el 0-1 en el marcador, el defensor del Leicester Danny Simpson fue expulsado por doble amarilla, obligando al técnico Claudio Ranieri a realizar varios cambios defensivos.
De esta manera el Arsenal repitió la victoria de la ida (5-2), por lo que se ha convertido en la bestia negra de la revelación de la Premier al vencer en dos de los tres partidos que ha perdido en todo el curso.
No solo por la forma en que se logró, sino por lo que supone y por el calendario que tienen por delante, esta victoria ha colmado de alegría al club de Londres, que se enfrentará las próximas semanas al Hull City en la FA Cup, y al Barça en Liga de Campeones, encadenando con el Manchester United y el Tottenham en la Premier.
"Fue un momento crucial, porque las matemáticas decían que podían ser 8 puntos o ser dos puntos. Es una gran diferencia", dijo el entrenador del Arsenal Arsene Wegner.
"Todos estamos extremadamente contentos por él", añadió refiriéndose al autor del gol final, Danny Welbeck.

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