El capitán y hooker de la selección argentina, Agustín Creevy, está recuperado del edema en el muslo izquierdo que puso en peligro su participación en la semifinal del Mundial de rugby el domingo en Twickenham contra Australia, añadiendo que los Pumas no se conforman con esto y quieren la final.
El jugador tuvo la lesión en un entrenamiento previo al partido de cuartos de final contra Irlanda (43-20) y llegó a jugar 55 minutos, hasta que no pudo más. Esta semana hizo entrenamientos suaves y diferenciados y se temía que pudiera perderse el duelo contra Australia.
"Estoy bien. No entrené en la semana más que nada por prevención. Ponerme la camisetas de los Pumas es siempre muy especial. Es una semifinal de un Mundial, pero es verdad que no siento dolor. El sábado voy a probar bien la piernas pero por cómo viene evolucionando me veo bien", explicó. "Estoy mejor. El otro partido, con la misma lesión, que había sido el miércoles, jugué casi una hora. La ecografía mostraba el lunes que no había empeorado, así que estoy mucho mejor", añadió.
Creevy se muestra ambicioso y afirma no conformarse con esta semifinal, sino llegar a la final y ganarla. "Para mí, el objetivo todavía no se cumplió. Salimos a tratar de ser campeones y todavía falta. Vamos a salir a ganar. No nos vamos a relajar. No nos quedamos con lo que venimos haciendo y queremos más. Queremos llegar a la final", indicó.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia