Un bochornoso episodio tuvo lugar el pasado fin de semana en la Liga Güemense: al finalizar el encuentro entre La Tablada y 135 Viviendas, jugadores de este último equipo agredieron físicamente al árbitro Diego Tula, quien realizó un duro descargo a la espera de que la Liga tome una decisión. Antonio Soto, tesorero del club 135 Viviendas, defendió a sus jugadores y negó que haya habido agresión. “No se le pegó a ningún policía como se dijo. Cumplimos con la cantidad de policías que nos pidió la Liga. Aquel día el árbitro terminó el partido antes de tiempo cuando perdíamos 3 a 2, los nuestros se le fueron encima, lo empujaron, tropezó, se cayó al piso y quedó tendido. No se lo golpeó en el suelo. Yo personalmente llevé al árbitro al hospital, siempre estaba consciente y en los estudios no le salió nada. Un jugador nuestro fue informado y mañana hará el descargo. Somos un club nuevo, estamos juntando avales con sacrificio para tener Personería Jurídica, todo nos cuesta y sería una pena que nos sancionen por una agresión que no hubo”, dijo el directivo.


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