Todos califican al próximo Rally Dakar de extremadamente duro. Uno de ellos fue nada menos que el francés Ettiene Lavigne, director de la prueba, quien además aseguró que la competencia da un "poco de miedo". La prueba arrancará el próximo 2 de enero en Asunción, Paraguay, pasará por Salta y terminará en Buenos Aires el 14 del mismo mes.
Lavigne calificó a la próxima edición de la prueba como "un mix de dificultades extremas, en el que todos los competidores tendrán problemas para adaptarse", y consideró que "hay miedo en algunos" de enfrentarse a algo nuevo y desconocido.
"Hay pilotos, incluso muy famosos, que no querían venir con el argumento de falta de interés. Sin embargo, este Dakar representa un desafío extremo en la historia de los que aquí se han disputado con una cuota de temperatura, altura y dificultades que da un poco de miedo", disparó Lavigne.
El francés dijo que "el contexto global de este Dakar será muy diferente", con tanta diversidad de clima y terrenos que los pilotos no pueden ni imaginar. Hay una cuota de aprensión y miedo con lo que pueda llegar a pasar", insistió.
"Salimos de Asunción con 47 grados, y casi 90 por ciento de humedad, que será una etapa corta, y después vamos entrando al norte de Argentina para tres días después ingresar a la altura de Bolivia", enumeró el francés.
La competencia recalará en Bolivia seis días, en los que habrá etapas muy largas, todas con más de 400 kilómetros de especial, y dos de ellas superarán los 500 kilómetros de carrera pura. A todo este desgaste, hay que añadirle la altura, que hace estragos en hombres y máquinas.
"Son etapas más largas y a una altura de entre 3.600 y 4.200 metros. Un mix de dificultades extremas", graficó el francés Lavigne.
El implacable director del Dakar, ese que cada mañana sigue desde el aire la competencia, marca su rumbo, decide si una etapa debe o no ser suspendida o modificada o rescata heridos con su helicóptero, asegura que este será un Dakar "muy físico, más que los anteriores".
En esa línea, describe que en la segunda parte del rally los pilotos atravesarán toda la parte desértica de la Argentina, que es muy dura por su terreno, temperatura y la exigencia en navegación.
Lavigne confiesa que este Dakar "es un poco a la imagen de Marc Coma", quíntuple campeón en motos, devenido director deportivo el año pasado.
Es que las etapas largas, el agregado de nuevas dificultades de terrenos, de navegación, son la marca de fábrica del catalán en el Dakar 2017 porque es así como él piensa que debe ser la competencia.
Todo ello más una etapa maratón, la súper Belén (entre Salta y Chilecito), en la que los competidores de todas las categorías largan de a 10, y las nuevas reglas de navegación que suprimen el uso del GPS.
Son "esas cosas pequeñitas que en la competencia irán tomando su peso en el contexto global", hasta convertirla, en la más compleja e intensa de su historia sudamericana, según prometió Lavigne.

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