Indudablemente gran parte del espíritu Dakar termina mañana aunque quede una semana, porque desde lo emotivo Bolivia se lleva el primer puesto, como también pasó en últimas dos ediciones. Pero hoy fue el gran día no solo para los fanáticos del vecino país, sino también para los competidores y el público en general, porque bordearon el majestuoso salar de Uyuni, el más grande del mundo.

Con una superficie de 12 mil kilómetros cuadrados, ubicado a 3650 metros sobre el nivel del mar, en el sudoeste boliviano, el salar fue el centro de la escena en la jornada de ayer, donde las motos, autos y cuatriciclos tuvieron que darle la vuelta, cuyo recorrido especial fue de 542 km, mientras que de enlace cumplieron 181, por la Gran Pampa Salada.

Los camiones, en cambio, debieron hacer 295 kilómetros por otro tramo cercano al salar, aunque se trasladaron hacia la zona del Lago de Poopó y también atravesaron parte de Oruro, para después volver al campamento por la zona noreste del salar cumpliendo 305 km de enlace.

La gente concurrió en gran magnitud y se dispersó por diferentes zonas, especialmente en la largada de los coches. Allí, como ocurre en esta clase de eventos, no hubo diferencias de clases sociales, ya que todos compartieron con mucho entusiasmo una de las etapas más lindas de la trigesiomoctava edición.

Como ocurrió en la avenida Ferroviaria el jueves, ayer el público se situó en masa por una ruta alternativa a la nacional 30, donde hubo niños emocionados, hombres subidos arriba de autos, camionetas o lo que podían y mujeres cargando sus bebés.

"Esta es una zona que se prepara exclusivamente para el Dakar. La gente se viste acorde a un evento único, que suele ser solo una vez al año como mucho", dijo un poblador a este matutino y agregó que los habitantes del lugar históricamente vivieron del ferrocarril y el turismo.

Mañana entre las 6 y las 12, horarios de salida primero de motos y de camiones al último, Uyuni volverá a la normalidad y sobre todo a la tranquilidad, ya que estos días se triplicó en número de habitantes provisorios, porque calcularon que hubo 75 mil espectadores, cuando la ciudad tiene 28 mil habitantes. Salta desde mañana y hasta el lunes, será el centro de atención de la competencia más difícil del mundo, que desde ahora comienza a entrar en la recta final.

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