Los libros de la historia del rugby dirán ahora que Salta fue tierra pionera. Que acá, entre los cerros, se acentuó el crecimiento y el protagonismo de Los Pumas en uno de los certámenes más importantes de la ovalada. Que el fervor de los hinchas, estruendosos en cada penal acertado, o en cada avanzada con final de try, bajó como estampida de los cuatros costados. Que el Martearena mismo, escenario futbolero por excelencia, cobijó la más dura y gratificante lucha corporal.
Unas 18 mil personas vibraron y se emocionaron con el triunfo histórico del seleccionado argentino de rugby. Salteños, tucumanos, santiagueños..., toda una región, como un scrum, haciendo el aguante.
Aunque la expectativa se volvió muchas veces silencio, ante un equipo que no se iba a entregar jamás, el Martearena también recorrió otros estados: la esperanza, de poder concretar lo que en Nelspruit se había escapado por muy poco una semana atrás; la ovación con el capitán Creevy, Nico Sánchez, Hernández y Leguizamón como principales blancos; la sorpresa de ver a Los Pumas reaccionar ya sin sus referentes en el campo; y el éxtasis que solo te lo da un penal convertido sobre la hora.

  • Sánchez y Hernández, tocados
Nico Sánchez, autor de dos penales, y Juan Martín Hernández, de buen partido, se retiraron del campo con fuertes golpes en la cabeza. Sánchez se fue ensangrentado; Hernández salió en camilla.

  • La fecha, la tabla y la que viene
Además de la victoria de Los Pumas, Nueva Zelanda venció a Australia 29-9 y sigue líder con 10 puntos, Sudáfrica y Argentina con 5. El 10 de septiembre, Argentina visitará a los All Blacks por la tercera fecha.

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