El seleccionado argentino masculino de vóleibol intentará continuar invicto en Río 2016 cuando se enfrente, este miércoles desde las 15, a Polonia, actual campeón mundial y también imbatido, en un partido por el grupo B de los Juegos Olímpicos a jugarse en el estadio Maracanazinho.
El equipo dirigido por Julio Velasco debutó el domingo con un buen triunfo sobre Irán, por 3 a 0 (parciales de 25-23, 26-24 y 25-18), y ayer se despachó con una impactante victoria ante el último campeón olímpico, Rusia, por 3 a 1, con parciales de 25-18, 18-25, 25-18 y 25-21, en una hora y 37 minutos de juego.
Polonia, ganador del Mundial 2014 realizado en su país, le ganó por su parte a Egipto, por 3 a 0, en el debut y después se impuso por 3 a 2 a Irán. Los polacos tienen un estilo de juego parecido al de Rusia, con jugadores muy altos y potentes, pero con más variantes.
El seleccionado argentino realizó ayer un entrenamiento liviano y luego observó videos de Polonia para que el entrenador defina la estrategia de juego.
Tras el resonante triunfo ante Rusia, Velasco confesó sentirse "orgulloso" por la victoria pero resaltó que "se necesita un equilibrio entre la confianza y la humildad", advirtiendo que todos los partidos van a ser complicados y Polonia no va a ser la excepción.
Y esa expresión de Velasco se trasunta en lo que Argentina demostró hasta aquí en cuanto a funcionamiento. Hay jugadores clave como el capitán Luciano De Cecco, Facundo Conte, Sebastián Solé o Bruno Lima, un opuesto de 20 años, pero lo más importante es el conjunto. Por eso en las rotaciones el equipo se adapta a las necesidades del juego.
El camino a los cuartos de final parece allanado porque luego de Polonia se las verá con Cuba y Egipto, en apariencia partidos accesibles. Después será a suerte y verdad contra un adversario temible, que puede ser Italia, Estados Unidos, Francia o Brasil.
Pero al margen de estar sexto en el ranking de la FIVB (Federación Internacional de Vóleibol) y haber ganado los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, Argentina siempre cumplió buenas actuaciones en los Juegos, con el pico de la medalla de bronce en Seúl 1988.
Además fue sexto en Los Angeles 1984, octavo en Atlanta 1996, cuarto en Sídney 2000, quinto en Atenas 2004, quinto también en Londres 2012 y en la reciente World League venció a potencias como Francia, Serbia y Rusia. Por todo eso, el anhelo de una medalla no es sólo una ilusión.

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