El Karol Wojtyla parece David frente a los imponentes Goliat del fútbol salteño. No paran de ganar ni de demostrarle a los "grandes" que los "chicos" nacieron para ser "grandes", sin ayuda y hasta sin la mirada de los gobernantes de turno.
Y la categoría 2005, precursora de la participación de 11 jugadores, cuando en sus comienzos tenían pequeños de solo 5 o 6 años de edad, demostró la fortaleza y disciplina de un equipo que logró gritar "campeón" durante 8 ocho campeonatos, 7 en forma consecutiva, en la Liga Salteña de Fútbol.
Tiene la valla menos vencida, ya que solo le hicieron 3 goles en el torneo, en donde hicieron casi una treintena de goles. El domingo dieron la merecida vuelta olímpica tras golear por 3 a 0 a Sanidad y el predio de la Liga fue una fiesta. Bueno, otra, de la que están acostumbrados. De la mano del profesor Juan Paz y la permanente colaboración del profesor Gonzalo Ábila, el club del barrio Juan Pablo II, en la zona sur de la ciudad, también logró campeonatos como los de AFIS, Cuervitos, Cachorritos, Santitos, entre otros, como así también en el interior y hasta torneos internacional.
Pero lo cierto es que estos campeones son parte de una aventura hasta impensada. Cuando en la Liga Sateña no aceptaban equipos de 11 jugadores con chicos de 5 años, el Karol Wojtyla efectuó una propuesta para concretarlo. Los argumentos fueron tan válidos como superadores en el objetivo que compartía la entidad madre del fútbol salteño, de contener a los pequeños.
Así el sueño se hizo realidad.
"De todos modos no fue fácil. Competir con los grandes, que llegan a tener 3 o 4 equipos de la misma categoría y hasta selecciones, sumados a los excelentes preparadores, es muy difícil", aseguró Paz.
"Afortunadamente el nivel de los jugadores es muy alto. Desde la categoría 2010 hasta la 2004 o 2005 siempre nos va bien", recordó el técnico,
"Vino Argentinos y fueron preseleccionados 6 chicos. Tienen mucho futuro. Los chicos juegan bien y además tienen una gran personalidad, algo fundamental para los equipos competitivos", destacó.
En la historia del club, creado hace 8 años, solamente hubo 5 pases. ¿Por qué? Simple: los chicos no quieren abandonar el club de sus amores.
"Después de los 12 años los chicos encaran su futuro y tenemos muchos de ellos jugando en el Anual, en el Argentino B, inclusive en Buenos Aires. Esperamos que algún día alguno nos dé la alegría de jugar en clubes de Primera División. Nos estamos muy lejos, quizás un par de años. Estamos confiados en que un 'karolito' será muy pronto profesional.
El Karol Wojtyla se mueve por los padres, los chicos, los profesores y la comisión directiva. No reciben ayuda de ningún organismo provincial o municipal. Una pena.

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