Cuando lo que se planifica en la semana es redituable en los partidos, cuando un equipo está de racha, cuando sus delanteros vienen con un envión de confianza, es difícil cambiar, pese a que aquel que pide pista para volver sea importante en la estructura y una asistencia “casi perfecta” en un conjunto que está dulce, puntero holgado y con un invicto de nueve partidos, como Gimnasia y Tiro.
El DT José María Bianco deberá decidir si es que mantiene en el once inicial a Luis Silba, que viene de marcar goles en tres partidos seguidos, o hacer retornar a Pablo Motta, que cumplió en la victoria ante Altos Hornos Zapla su fecha de suspensión, para recibir el domingo a San Jorge en el Gigante del Norte.
En el horizonte hoy asoma el expreso, el rival del domingo en la Vicente López. Y lo que se le presenta de movida a Bianco es un "lindo" problema: o respaldar el envión de confianza del ex San Martín de Tucumán en la red y no tocar nada en el once que venció a los jujeños; o hacer retornar a la referencia creativa, luego de que el Gato cumpliera su fecha de suspensión.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia