Bajo el poderío nazi que comandaba Adolf Hitler se desarrollaron los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. La competencia le sirvió de enorme propaganda al mundo y como fachada para ocultar el régimen dictatorial que ya había privado a todos los judíos de sus derechos.
En ese entorno se desarrollaron los juegos en los que Argentina cumplía con su cuarta presentación consecutiva desde la creación del Comité Olímpico Argentino. Cabe destacar que el COA había presentado su candidatura para organizar los juegos de ese año.
La Selección de polo de Argentina, que ya había ganado una medalla de oro en 1924, volvió a ganarla en Berlín 1936. Solo se presentaron cinco equipos (Alemania, Argentina, Gran Bretaña, Hungría y México); Estados Unidos, por su parte, una de las potencias del polo, no envió equipo.
Argentina formó con Manuel Andrada (7 hándicap), Roberto Cavanagh (6), Luis Duggan (6) y Andrés Gazzotti (8); Juan Nelson, figura del equipo que ganara la medalla de oro en 1924, también integró el equipo como suplente, aunque no jugó ningún partido.
Se formaron dos grupos: Argentina, Gran Bretaña y México jugaron entre sí en el Grupo A, para definir los dos equipos que jugarían la final; Hungría y Alemania, por su lado, jugaron entre sí en el Grupo B, para definir cuál de los dos diputaría la medalla de bronce, con el equipo del grupo A que no alcanzara la final.
En la primera ronda Argentina le ganó a México 15 a 5, que también fue vencido por Gran Bretaña 13 a 11. Los dos ganadores debían jugar la final entre sí, en tanto que México jugaría por la medalla de bronce contra Hungría, que había superado a Alemania.
El partido final entre Argentina y Gran Bretaña se jugó el 8 de agosto. Argentina impuso una superioridad total ganando 11 a 0 (progresión 1-0; 1-0; 2-0; 0-0; 4-0; 1-0; 2-0). A partir de este partido el polo no volvió a integrar el programa oficial de los Juegos Olímpicos.

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