Gimnasia y Tiro resurgió tras la victoria ante Unión Aconquija, pero ahora se le viene lo más difícil: deberá demostrar para qué está en el torneo y si cuenta con las armas suficientes como para pelear por el ansiado ascenso. Para eso justamente tendrá mañana una de las pruebas de fuego más complicadas del tetradecagonal cuando visite al duro Sol de América en Formosa, a partir de las 16.45, por la cuarta fecha. A continuación, una breve reseña del presente del equipo soleño, uno de los cuatro invictos que aún tiene el reducido.
El equipo solense se preparó para ascender a la B Nacional y para hacer historia en Formosa. Es el tercer mejor equipo de la categoría en la tabla de méritos, detrás de Talleres de Córdoba y de Juventud, y sus números son para respetar.
Su entrenador es Oscar “Maravilla” Gómez, un “hombre de la casa” respetado por promover y darle protagonismo a los jugadores formoseños, algo que no se acostumbraba por esos suelos. De su mano, Sol de América logró plasmar una identidad de juego basada en el orden táctico, en el gran trabajo de contención en la zona de volantes y para generar espacios y en la vocación para atacar con laterales, volantes y delanteros. Su esquema táctico de cabecera es el 4-5-1, aunque es elástico y el mismo puede mutar a un 4-4-2, siempre con una defensa en zona.
El goleador del equipo es el salteño, exverdugo de Gimnasia y de Juventud, Diego Magno, quien convirtió 11 goles en lo que va del torneo, cuatro menos que Gustavo Balvorín, el mayor “cañonero” de la categoría (un dato a tener en cuenta es que entre el Sacha y su socio en ataque, Renzo Riquelme, hicieron más de la mitad de los goles del soleño en lo que va del campeonato, con 19).
Además de Magno y Riquelme, el Chaucha Bianco, que seguramente analizó minuciosamente a su próximo escollo, deberá tomar recaudos también con otras individualidades como la de Leonel Pietkiewicz o Franco Cabrera, el exvolante de Crucero del Norte.

Impenetrable formoseño

Cabe destacar que el representativo formoseño logró hacer del estadio liguista Antonio Romero una fortaleza infranqueable. Jugando como local en Formosa, los de Gómez ganaron 8 de 10 encuentros, empató 1 y perdió 1 (con Unión Sunchales). En su propia casa hizo 18 goles y le convirtieron solo 7, ostenta además en esa condición un 84 por ciento de efectividad. En total, de 21 partidos jugados, los formoseños cosecharon 12 triunfos, 4 empates y 5 derrotas, con 37 goles a favor y 26 en contra.


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