Héctor G. es uno de los internos que cumple condena en el penal de villa Las Rosas y uno de los que se animó, sin tener conocimientos previos, a practicar rugby desde la formación del equipo. En una charla con El Tribuno contó por qué se sumarse a la disciplina.
"Decidí hacer rugby para canalizar la emociones dentro del penal. Me gustaba mucho el deporte cuando estaba en libertad. Como dijo el 'Chipi' el rugby es algo que nos une y es bueno, en especial para la actividad física", señaló el recluso.
Las prácticas de rugby se realizan marte y viernes y esos son los días que los internos más esperan junto con la visita de sus familiares. "Constantemente esperamos y pensamos en los días que nos toca venir a entrenar. Además estamos planeando la posibilidad de jugar afuera o realizar algún encuentro en el penal. Por más que los chicos se van yendo al recuperar la libertad, siempre mantenemos las ganas de jugar", agregó.
Por último, destaca que jugar al rugby será una opción cuando recupere su libertad. "Si se da la posibilidad, sin dudas voy a seguir jugando al rugby, será en algún equipo de veterano", añadió Héctor, que además de jugar al rugby también cursa la carrera de Comunicaciones Sociales que dicta la Universidad Nacional de Salta.

Cuestión de méritos
Para poder participar de las actividades que desarrolla el Servicio de Bienestar los internos deben poseer buena conducta. Además de deporte pueden cursar carreras de nivel universitario y actividades culturales.
La unidad carcelaria de nuestra ciudad cuenta con una población de 1.100 reclusos aproximadamente y un alto porcentaje realiza distintas actividades a través del Servicio de Bienestar.

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