La docencia en el fútbol es una vocación y profesión que muchos practican sin importar que no sea remunerativo económicamente. Seguramente cada escuelita de fútbol tiene una historia en particular como la de Cazafantasmas, donde su profesor Sergio "Lalo" Palacios le predica a sus alumnos el valor que tiene disfrutar del famoso tercer tiempo.
La escuelita de "Lalo" funciona desde aproximadamente dos meses en barrio Santa Ana, en las canchas de ADN, en la cual unos 15 chicos disfrutan del fútbol.
"Tengo chicos entre ocho y trece años, entre ellos tengo tres nenas, pero también van los más pequeños. La mitad paga y la otra no. No es que no me importe la plata porque la necesito para movilizarme pero me da cosas verlos a algunos sentados y no pueden entrar porque no tiene plata para la cuota, lo mismo los entreno cuando se puede. Las canchas no son mías, las alquilo, por eso algunas veces les tengo que decir que no se puede", contó "Lalo".
Un principio fundamental que le inculca Palacios a sus alumnos es que "cada vez que termine un partido vamos a hacer un tercer tiempo y, ese tercer tiempo lo hicimos el fin de semana pasado después de jugar con el equipo del Puma Garnica. Era notable la cara de felicidad de los otros chicos. Se sorprendieron cuando les puse gaseosas y vasos en mesas para compartir, todos mezclados, se rieron mucho porque recordaban lo que pasó en el partido, cuando tiraron caños y esas cosas, todo era alegría", ponderó el entrenador de Cazafantasmas.
Otro aspecto que trabaja minuciosamente "Lalo" Palacios es enseñarle a sus chicos como utilizar el pie, esto significa conocer cada extremidad. "No tuve la oportunidad ni la plata para ir a una escuelita o alguien que me enseñen. En los clubes que jugué inferiores tampoco te enseñaban mucho. Comencé a enseñarle a los chicos desde cero, que conozcan las partes del pie y para que sirve", expresó el profe orgulloso de lo que hace con tanto amor.

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